(AFM Records / Avispa)
Kickhunter, el proyecto paralelo del bajista de Helloween
Markus Groskopf, sigue dando guerra a base de buen hard rock&roll. Hace unos días ponían en circulación su tercer trabajo para volver a ofrecernos otro buen ramillete de divertidas, contagiosas y sentidas composiciones, no exentas de trabajo y variedad, incluso con alguna sorpresa en forma de versiones. Desde el rock vacilón de “Mine All Mine” o “Revolution” llenas sabor y rollo en una especie de cruce entre los primeros Bad Company y Lynyrd Skynyrd en las que se sale el hammond de
Ansas Strehlow junto a los coros femeninos de
Melanie Black y de
Ela, hasta el rock sinfónico y suave al más puro estilo Pink Floyd de “Ocean” llena de voces envolventes, y con un enorme trabajo de guitarras tanto eléctricas como acústicas a cargo de
Rollie Feldmann y de
Stefan Aurel. Entre medias tiempo para cortes rockanroleros de inspiración western como “Shy Shy Shy” a base de pianola y ritmo de saloon en la que destacan las continuas réplicas de voz entre
Melanie y el particular
Jörg “JC” Wesenberg dándole un toque canalla y resultón, tirando de aires boogie para la previsible “Boogie Town” en la que destaca la aportación de la slide guitar sobre el ritmo contagioso marcado por
Markus y por el batería
Karsten Kreppert, sin olvidar el maravilloso hammond que redondea la composición junto a los omnipresentes coros femeninos. Características que están patentes también en las más relajadas “Feels Like Home”, de pura inspiración sureña que va creciendo recordando vagamente al himno “Free Bird”, y en “Deep In My Heart” más acústica y casi country de nuevo con las voces cruzadas pero con menos ritmo. En el camino nos encontramos la engañosa y algo siniestra “Another Tear” en la que
Jörg oscurece un tanto su voz siendo la más extraña y gris del disco, que se completa con dos versiones en las que
Melanie toma el protagonismo vocal. Se trata de una sencilla y eficaz, aunque algo decelerada “Check’s In The Mail” de Victory en la que participa el guitarrista
Herman Frank, y de una retocada “Call Me” de Blondie en la que la línea vocal de
Melanie es bastante similar a la de Debbie Harry pero con la instrumentación es más profunda y punzante. Como podéis ver un disco variado, divertido, hecho con gusto, actitud y buenos temas. Ah, además producido por un tal
Dennis Ward, poco más se puede pedir, ¿no?.
Mariano Palomo
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