martes, 22 de noviembre de 2022

BUMPER “Puerta de Emergencia”

(Autoeditado)


Como continuación de su álbum publicado hace una década “2012”, el batería burgalés Javier Arnáiz lanzaba hace unos meses “Puerta de Emergencia”, segundo o tercer trabajo según se mire (amén de “Drum” de 2009), que aparece bajo la cabecera de su apelativo Bumper. Un nombre reconocido y reconocible de amplia trayectoria después de haber colaborado con algunos de los grandes nombres de nuestro rock. Un competente músico que encabeza su currículo habiendo formado parte de los Ñu de José Carlos Molina, y que lo completa con participaciones más o menos significativas junto a artistas de la talla de Jero Ramiro, Miguel Oñate o Javier Vargas entre otros.

Para este nuevo disco ha contado con la colaboración tanto a la composición como a la interpretación de cuatro acompañantes, dos que repiten de “2012” el cantante Rubén Pérez y el bajista Sergio Gómez. Y dos nuevos, el ex Barón Rojo y compañero suyo en Ñu, Gorka Alegre al bajo y la guitarra además de hacerse cargo de la grabación, mezcla y masterización del disco, y Daniel del Río también al bajo y la guitarra, y que colabora en la grabación junto a Gorka y a Jorge Matute que se ocupa de las baterías.

Se abre el disco de forma contundente con la crítica “Desinformación”, un título tan explícito como enérgico desarrollado sobre una rotunda base rítmica y una áspera línea vocal, pegada y desgarro para dejar un claro mensaje. Se suaviza el sonido en la más ligera “Tono de Luz” con mayor presencia melódica en las guitarras que brillan con clase, y con la voz de Rubén dejando una vez más su carga crítica.

“Afeter the Storm” es la primera de las tres piezas instrumentales del CD, en este caso una brillante y virtuosa composición que puede recordar a los primeros tiempos de Joey Tafolla o Vinnie Moore, donde todos los músicos están a gran nivel, con especial mención para las guitarras de Gorka y Daniel. Vuelta a los registros más pesados con “Viajando” de ritmo atemperado pero sólido con la pegada de Bumper tremendamente marcada sobre unas rítmicas afiladas y penetrantes bajo la descarnada voz de Rubén.

Nuevo ejercicio instrumental con “There’s No Reason” volviendo a resaltar las guitarras y el bajo con un ligero toque funky entrecortado, resultando igual de interesante e intensa que “After the Storm” y que, la también instrumental, “Puerta de Emergencia” que da título al trabajo y que se desarrolla de modo vibrante con una dinámica base rítmica sobrevolando sobre ella limpios y trabajados desarrollos de guitarra alternando competentemente velocidad y pausa para convertirse sin duda en uno de los cortes más destacados.

Entre medias la más densa “Paraíso” de riffs pesados y bajo marcado creando una oscura ambientación, tornándose más dinámica en “Visitantes” con la voz algo más engolada junto a un vibrante fraseo y a un muy buen solo de guitarra. Para el cierre queda “Su Destino” tema en clave heavy rockera, de aguardentosa voz, marcada percusión y punzantes guitarras, cumpliendo como buen colofón a algo más de cuarenta minutos de variado y más que correcto compendio de canciones.

Poco más que añadir, aparte de reconocer la trayectoria y el buen hacer del señor Arnáiz que esperemos que siga ofreciéndonos más trabajos tan interesantes como este, algo que en estos tiempos que corren tiene un tremendo mérito.

Mariano Palomo

viernes, 13 de marzo de 2020

OBÚS “Con Un Par”

(Rock Estatal Records)

Retorno discográfico de una de las bandas más veteranas y legendarias de nuestro rock patrio. No han faltado directos ni recopilatorios, pero ya llevábamos nueve años sin un CD completo con material totalmente nuevo. Aunque hay que reconocer que han ido adelantando algún tema a través de youtube. Este “Con Un Par” es un trabajo un tanto heterogéneo, con momentos muy buenos y otros no tan buenos.
El redondo se abre con “Sangre de rock & roll”. El corte arranca muy bien, pero se queda a medio gas con un estribillo que ni siquiera es un estribillo, sino un “lo, lo, lo” que no convence. Mucho peor es “La mosca”. Obús han tenido alguna vez una cierta vena barriobajera, pero esta composición tal vez sea la más soez de toda su historia. Un derroche gratuito y porque sí de ordinariez y zafiedad. Y lo curioso es que la canción tampoco es mala. Con una letra un poco más trabajada habría sido otra cosa. Encontramos una notable mejora al llegar “Whisky con hielo”, en la onda fiestera de “Vamos muy bien”. No está al nivel de aquella obra maestra, pero sí se deja oír y funcionará bien en directo. “Sin tu presencia” es otra de las meteduras de pata del disco, con una letra de tinte romántico que habría resultado una muy buena balada, pero que no pega ni con cola con la música pesada y machacona que le han puesto. De “No me lo digas más” no podemos decir mucho, puesto que lleva bastantes meses en youtube y es conocida de sobra por todos.
“Escapa de tu prisión”, mejora bastante lo escuchado en los anteriores cortes, se trata de un simpático canto a la libertad con el sabor de los viejos tiempos. Y a continuación viene una de las estrellas indiscutibles del trabajo, el emotivo himno “Años 80”, cuyo título ya lo dice todo. Es difícil terminar de escucharla y pasar a la siguiente, entran ganas de ponerla una y otra vez. Si “No me lo digas más” lleva meses en youtube, “El pastel del demonio” lleva ya dos años, así que podemos decir menos todavía.
En “Bandas rivales” Obús aborda una temática social bastante novedosa para ellos, pues, como el título indica, habla de las bandas juveniles. Se puede decir que salen airosos del experimento. Y en décimo lugar tenemos otra de las mejores canciones del redondo, la fiestera y comercial “Incombustibles”, una excelente declaración de fidelidad al rock. Después de este temazo, ya es difícil que lo que venga después esté a la misma altura. Y es lo que pasa con “Rebeldes”. Una canción cañera y acelerada que no termina de llenar, quizá por comparativa respecto a su predecesora. En el cierre volvemos con una letra de corte social, “Viajando con la muerte”, que trata del drama de la inmigración en forma de una balada muy bien ejecutada.
En resumidas cuentas, en “Con Un Par” encontramos errores y aciertos, luces y sombras. Y cada uno, en función de sus gustos, valorará en qué lado se decanta la balanza.

Nacho Jordán

martes, 3 de marzo de 2020

DRAGONFLY “Zeitgeist”


(Art Gates Records)


Sexto trabajo de esta banda que pese a su nombre en inglés canta en español. En sus quince años de trayectoria había tenido ocasión de escucharles alguna vez, y aunque en general no me parecieron malos, no me llamaron especialmente la atención entre la gran cantidad de grupos que tenemos en nuestro país. Poco podía imaginar, cuando los he vuelto a escuchar recientemente casi de casualidad, que me iba a encontrar con este pedazo de disco.



“Zeitgeist” es un redondo como los de antes, relativamente corto, con sólo siete canciones más la intro. Hoy en día habrá quien lo considere como un EP, pero han acertado de pleno, así es muy difícil que entren temas de relleno. Creo que todos preferimos un trabajo bueno, aunque sea de poca duración, antes que los interminables CD´s que nos invaden habitualmente, repletos de bonus, canciones regrabadas y demás historias que en realidad sólo consiguen cansarnos.

Nos quedamos con las ganas de saber el significado del casi impronunciable título, pues la canción homónima es la intro del disco, y por lo tanto, instrumental. Acto seguido arranca una sucesión de temas de excelente power metal que fusionan calidad con una importante dosis de comercialidad. La gran mayoría entran a la primera pese a que en general los estribillos son un poco largos. Y resulta muy difícil destacar un tema sobre otro. “El Guardián del Tiempo”, la canción elegida como vídeo-clip, es un muy buen single, pero también podrían serlo “Estrella Fugaz”, “Alter Ego”, “Destino” o  “Sólo Depende de Ti”. Todas ellas épicas y majestuosas. Quizá la que más destaca en el conjunto es “Un Último Adiós”, ya que al ser la balada, se sale bastante de la línea del resto del trabajo.

Con un trabajo de este nivel, cuesta creer que Dragonfly no hayan dado todavía el salto internacional. Quizá para lograrlo sería una interesante idea atreverse con el inglés. Todo queda demasiado bien en castellano para abandonarlo, pero nada impide intentar una doble versión. Seguro que ayudaría a ponerles en el lugar que se merecen.
 Nacho Jordán