(Frontiers Music)
Además este nuevo disco sirve
para que los que estuvimos presentes en algún concierto de aquella gira podamos
recordarla ya que prácticamente calcan el repertorio, al menos del que tuve la
oportunidad de presenciar en marzo del año pasado en la Sala Changó de Madrid.
Comenzando con la habitual y poderosa instrumental “Martial Arts” que con su barroquismo
sinfónico nos lleva hasta la pomposidad de “River Of Pain” con la voz de DC Cooper engolada entre las misteriosas
teclas de André Andersen, la rotunda
pegada de Andreas Johanson bien
secundada al bajo por el pluriempleado Andreas
Passmark, y la guitarra más discreta de Jonas Larsen. Un Larsen
que toma más protagonismo en la intensa “One Minute Left To Live” dejando un
virtuoso y melódico solo compartiendo primeros planos con las teclas dramatizadas
de Andersen que sobresalen entre
unas voces muy naturales pero donde echo de menos, como a lo largo de todo el
directo, los coros femeninos que solían acompañar a la banda.
Tras esta primera andanada,
tiempo para la bienvenida y el saludo al público que acompaña palmeando el
comienzo coral de “Army Of Slaves” una de las más hard rockeras y directas del
disco con una gran melodía vocal llegando arriba con su estribillo ganador y
una original aportación guitarrera que se afila en la dinámica “Lies” que suena
realmente potente con unos cuidados detalles progresivos entre los que se cuela
la voz en tonos medios y bajos de Cooper,
una voz que sube poderosa en la fantástica “Wasted Time” heavy melódico de
altura donde las teclas de Andersen
quedan más tímidas de lo habitual en este tema.
Después de dos minutos de
prescindible charla continúan con “Heart On a Platter”, primero de los tres
temas casi seguidos que aparecen del disco que se supone que iban presentando “Devil’s Dozen” (2015), en el que van
entrelazándose la guitarra y los teclados de forma algo tenue con los tonos
medios de las voces, resultando luego mucho rotundos con “Flight” acompañando las
palmas del público los redobles de batería de Johansson antes de la irrupción de las barrocas teclas de Andersen, y de unos coros que de nuevo
se quedan algo cortos, dejando protagonismo a la profunda voz de Cooper junto al piano en el inicio de “May
You Never (Walk Alone)” que rompe rotunda y melódica matizando su ritmo durante
su desarrollo llegando un orgánico solo de Andersen
con sonidos espaciales replicado por otro más duro y breve de Larsen.
Baja el ritmo y aparecen de nuevo
el piano y las palmas para iniciar la melancólica balada “Until The Day” con Cooper mostrando su lado más
atormentado antes de otro solo de guitarra a lo Malmsteen que no por previsible resulta menos brillante, como lo es
sin duda una de las mejores canciones del grupo “Half Past Loneliness” con esa
enorme melodía de guitarra y con unas voces fantásticas que sobresalen en su
espectacular estribillo, antes de llegar, tras otros dos minutos de prescindible
sonido ambiente, a otro de los puntos álgidos con “Message To God”, poco que
decir, temazo desde su inicio lento de piano seguido por el público hasta que
se rompe con el bajo de Passmark
irrumpiendo con rotundidad seguido por la pomposamente vibrante inserción del
resto de los instrumentos hasta romper en su desafiante estribillo.
Parte final tras las presentaciones
y agradecimientos de rigor, excesivamente alargados dejando de nuevo más de
seis minutos de ovaciones y sonido ambiente, para volver a la carga con “Stranded”
otra pieza de heavy melódico plena de ritmo e intensidad aunque se les queda algo
deslucida en su estribillo, un poco corto de volumen, recuperando expresividad
y pegada con “A Life To Die For”, elaborada y melódica en clave progresiva
llegando a otro currado solo de guitarra de Larsen cerrando definitivamente con unos solemnes arreglos
orquestales made in Andersen.
Otro directo más de Royal Hunt que como documento está bien,
con un sonido correcto, creo que sin excesiva post producción, de hecho con
demasiados momentos en vacío entre sus cortes, recogiendo temas de buena parte
de su ya extensa discografía aunque siempre se echa alguno en falta, sobre todo
me extraña que no esté representado el LP “Moving
Target” (1995), y que seguro que será mucho más atractivo en su formato DVD
para poder captar más detalles del show.
Mariano Palomo