(CD Music)
Minuto y medio de suave “Preludio”
instrumental nos lleva hasta la cañera “Baraka” que abre con poderío sobre todo
por las guitarras de Roberto Moreno
y Salvador González incidiendo sobre
la rotunda pegada de José Roldán que
marca el ritmo junto al bajista César
Arroyo. La parte más melódica pero no por ello menos potente recae en los acertados
teclados de José Gómez Selles y en
la magnífica la voz de Alberto Sÿmon, alta y clara con un punto mínimo
de engole perfecto para el tema.
Sigue la misma línea aunque con
un aire power actual la arrogante “Sin Olvidar Quien Eres” de ritmo más
atemperado pero igualmente intensa, como lo es la tremendamente melódica “Alza
Los Puños” con un rollo hímnico que tiene pinta de funcionar muy bien en directo
por su clarísimo estribillo motivante perfecto para ser coreado, además de
contar con unos buenos aportes de teclados y guitarras. Más velocidad y dureza
en la redoblada “Rencor” con el doble bombo dejándose notar entre las buenas
subidas de tono de Sÿmon y los
acordes de guitarra de Roberto y Salvador Recordando a los primeros Avalanch.
Cambio de tercio total con el
lento comienzo de “Ultima Esperanza” iniciando con un melancólico piano sobre
el que irrumpen unas guitarras y una melodía de voz empastando con descarnados tintes
góticos subiendo y bajando su ritmo creando una dramatizada ambientación donde
tienen mucho que ver los teclados de José,
al igual que en la intensísima balada “Duele la Noche Sin Ti” donde la voz
desprende sentimiento y despecho interpretando una apasionada letra en un tono
que recuerda inevitablemente a Leo
Jiménez, bien acompañada de arreglos orquestales e instrumentales con un
magnífico solo de guitarra en segundo plano.
Rozan terrenos progresivos en la
actual “Mi Voluntad” adornada por algún toque electrónico y gutural que le
aportan mayor variedad sobre una base cortada brillando las guitarras y
teclados entre los cambios de ritmo siendo de las más originales y trabajadas,
como lo es el tema título “Tierra de Cobardes” más power tirando de metrónomo para
crear un ritmo guerrero perfecto para su arrogante propuesta vocal
complementada por unos suaves tecladso, y con la participación del invitado Ferdy metiendo un buen solo de
guitarra, como lo hace también en la inicial “Baraka”.
El cierre lo pone “Para Siempre”
sorprendiendo en clave hard melódica, casi A.O.R., con unas preciosas melodías de
guitarra y teclados sosteniendo unas armonías vocales tremendamente asequibles
que por momentos me han recordado a bandas como los mejicanos Coda, pero con más cuerpo. Curioso y
chocante final para completar otro buen disco de esta banda que continúa
creciendo.
Mariano Palomo
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