(Frontiers Music)
Ahora, después de tanto tiempo,
recupera la cabecera de su primer grupo para lanzar este nuevo disco que con el
título de “Rock The Cradle” acaba de
ponerse en circulación. Para este retorno vuelve a contar con el batería
original Ezio Secomandi, con el
bajista y teclista Dario Patti que
colabora con Dario habitualmente, y
con el vocalista galés Carl Sentance
(Persian Risk, ex Krokus) que seguramente sea el más reconocible sobre todo por
sus últimas colaboraciones con mago de los teclados Don Airey.
El sonido del disco como era de
esperar no se aleja mucho de lo que nos tiene acostumbrados a realizar en los
grupos donde participa Mollo, hard
rock clásico, enérgico, con algún toque heavy, y en esta ocasión con la figura
de Sentance cobrando tanto
protagonismo como la del propio guitarrista, sin olvidarnos de los otros dos
elementos de la formación que realizan su labor magníficamente. Así empezamos a
comprobarlo con la añeja “Red” con unos sonidos de teclados muy Uriah Heep dentro de una envolvente y
algo lisérgica ambientación con la guitarra bastante templada acompañando la
potente voz de Sentance subiendo en
el estribillo.
Sube el ritmo en la impetuosa “Take
Me High” con un riff muy blackmoriano entre una pegada marcada aunque algo
hueca para que las melodías de voz brillen potentes al más estilo Gillan con los teclados en un segundo plano
para completar uno de los temas más destacados del disco. Bastante más densa resulta
“Navigation” con un sonido de guitarras más actual salpicado de algún que otro
arreglo algo psicodélico que no me acaba de convencer aunque con la melodía de
voz in crescendo mejora algo, como sucede en la curiosa “Rock The Cradle” con
un ligero toque funky entre sus vaivenes rítmicos a lo Glenn Hughes.
Baja el ritmo pero aumenta la
clase en la balada de corte clásico “Gates of Time” potente y clara en sus
líneas vocales con un intenso punto evocador dotándola de dramatismo potenciado
por unos suaves arreglos orquestales y por un apasionado solo de Dario, que se muestra más punzante en
la marcadamente rítmica y algo machacona “I Got This Feeling” acompañado por
unas teclas orgánicas que rodean a su melodía de voz algo nasal. Continúan insinuantes
con “In My Blood” que dentro de un tempo pausado deja punzantes incisiones
guitarreras y algún que otro histriónico ataque vocal dejándome algo frío, para
volver a llamarme la atención con “Running From The Shadow” sobre todo por lo
sólido de su base que sostiene una melodía de voz y teclados con mucho encanto que
me ha recordado a los Voodoo X de Jean Beauvoir.
Más cañera resulta “Speed” con un
sonido bastante heavy pero también muy melódico adornado por acertadas teclas dando
todo ello un atractivo resultado que puede recordar al último Impellitteri pero un poco menos
estridente dejando además un brillante solo de guitarra. El cierre viene con “Fight”
algo monótona en su inicio hasta que rompe con unas intensas armonías vocales y
otro afilado solo de guitarra.
Disco en general interesante, con
una clara raíz hard clásica pero con una producción acorde a los tiempos que
corren y que sirve para seguir teniendo localizado a un buen músico como es el
señor Mollo, aunque prefiero sus
discos con Voodoo Hill.
Mariano Palomo
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