(Frontiers Music)
Veintiséis años después de su
publicación el propio Vaughn a la
voz y la guitarra acústica y Michael
Clayton Arbeeny a la batería, únicos
que se mantienen en la formación que lo grabó, acompañados de los británicos Chris Childs (Thunder) al bajo, Chris Green (Rubicon Cross, Furyon) a
la guitarra y Ged Rylands (Ten) a los teclados, lo interpretaron
íntegramente y en orden inverso al que aparece en el álbum completando su show
con otro par de temas de la discografía de la banda. Ese concierto se registró el
pasado 29 de abril en la Sala Live Club de Trezzo Sull’ Adda y ahora está a
disposición del público en formato CD, DVD y Blu Ray para que los que
estuvieron presentes puedan revivir la experiencia y para que no estuvimos
podamos disfrutarla ahora en diferido.
Centrándonos en el audio que es a
lo que tenemos acceso, creo que el resultado es de lo más brillante, con un
sonido rotundo y nítido, muy directo, y mostrando una banda perfectamente
engarzada con una figura como la de Mr.
Vaughn sobresaliendo poderosa con su carisma y buen hacer como frontman,
amén de mantener un chorro y un timbre de voz envidiables. El resto del grupo
lo hace más que bien haciendo que no echemos demasiado en falta a los miembros
originales, aunque Brooke St. James
y Jimi Kennedy fueron piezas
fundamentales del grupo y siempre serán recordados con cariño.
Así pues, y tras una curiosa
intro en forma de presentación enlatada recuperando la divertida locución inicial
de los vídeo clips del grupo entremezclada con un medley de sus temas más
populares, arranca el disco con “Sail Away” sonando algo más dura que en
estudio y con los coros menos presentes y con una voz y unas guitarras
potentísimas atemperadas por los rasgueos acústicos marca de la casa.
Continúan con “Strip Me Down” iniciada
a golpe de armónica sobre su vacilón ritmo marcado por la tremenda pegada de Clayton y la precisa pulsación de bajo
de Childs, metiendo aún más al
público en faena con la magnífica “Nothing But Love” palmeada sobre su rasgueo inicial
y coreada en su contagioso estribillo, de nuevo con unos coros algo escasos y
con las teclas justitas.
Tras una suave intro acústica
aparece “Walk On Fire” que va tomando ritmo y pegada quedando más cañera de lo
habitual con la voz de Danny
rasgándose por momentos pero manteniéndose tremendamente melódica, para
explayarse luego con una charla que da pie a “Lay Your Body Down” otro señor
temazo coreado al comienzo con fuerza por los fans para entrar a saco con un
punzante riff de Green que nos lleva
a su ritmo pegadizo alargándose en su parte final con otra mini exhibición de
bajo de Childs.
Momento relajado y romántico con “Standing
Alone”, una de mis baladas favoritas en la que se destila sentimiento y clase
en la voz y la acústica de Vaughn
haciendo participar al público con intensidad sobre un discreto colchón de
teclas y percusión antes de entrar su poderoso solo de guitarra, repitiéndose
más o menos la secuencia aunque a mayor ritmo con la resultona “Seasons”, antes
de llegar a otro de los momentos esperados con “Burning Down Inside” que quizá
por ser tan buen tema uno espera que siempre lo hagan al máximo nivel pero en
este caso, sin estar nada mal, no es la vez que más me haya convencido, la voz
y la base cumplen de sobra, pero la guitarra, los coros y los teclados flojean
un poco.
El final de fiesta se acerca y es
el momento de los dos pelotazos por excelencia de Tyketto, “Wings” y “Forever Young”, ambos sonando tremendos,
directos, al grano, con el público entregado coreando a pulmón, a estas alturas
poco o nada hace falta decir de estos temas, por señalar algo en este caso me
sobran los teclados en el segundo.
Después de esto todo lo que
viniera después iba a quedar en segundo plano, pero tanto “Rescue Me”, temazo
de su segunda entrega “Strenght In
Numbers” (1994) que suena como la continuación lógica de lo escuchado hasta
entonces, como “Reach” el tema título del último disco del grupo publicado el
año pasado, quedan realmente bien para completar el disco, sonando al nivel,
melódicos y potentes y sin desentonar ni bajar la intensidad en absoluto.
Habrá quien piense que no había
necesidad de este disco en directo, o que si ya que era el primero del grupo se
deberían haber recogido más temas de sus otros trabajos, pero creo que el
resultado es altamente satisfactorio y tanto el set como la calidad de la
grabación merecen mucho la pena. Por lo menos a mí me ha convencido.
Mariano Palomo
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