(Shadows Of a Dream / Cargo Records)

Casi dos décadas después sus
caminos volvieron a unirse y tras recuperar en un CD los temas de aquel EP
junto con algunas demos inéditas, han facturado dos nuevos trabajos de notable
nivel como “Undivided” (2010) y “SOS” (2013), a los que sucede este “About Time Too” que se pondrá en
circulación en unas semanas.
Un trabajo que mejora con cada
escucha, encerrando una calidad y un poso que resulta complicado encontrar en
ciertas formaciones más actuales dentro de un estilo que no acaba de encontrar
a los sucesores de las bandas que lo han hecho grande. No digo que Moritz vayan a serlo, pero desde luego
con discos como este cumplen más que de sobra, con una base y sonido totalmente
clásicos, cuidando al detalle las composiciones pero sin perderse en excesos
compositivos, sonando compactos, elegantes y entretenidos.
Se abre el disco con la intro que
le da título al son de las campanadas del Big Ben, enlazando de forma suave con
la envolvente melodía de “One More Beautiful Day”, suave y acogedor tema de
aires sinfónicos en los teclados del también bajista Ian Edwards rodeando las elegantes guitarras de Mike Nolan y Kenny Evans, que acompañan la sólida pegada del batería John Tonks y sobre todo la potente voz
de Peter Scallan perfectamente
secundada por unos buenos coros.
Se anima el ritmo con la
optimista “To The Moon and Back”, A.O.R. UK de manual, guitarras y teclas equilibradas,
gran melodía vocal, bonitos coros, estribillo claro y pegadizo, esencia
melódica de las Islas en definitiva. Sigue la misma línea de fuerza y clase
“Chance Of a Lifetime” con mayor presencia de las guitarras junto a unas
grandes armonías vocales doblándose con mucho cuerpo, relajándose seguidamente
en el sugerente medio tiempo “Dreamland” en la que el poderío vocal de Scallan resalta entre sus delicada
instrumentación, al igual que en la apasionada balada “Forever Is” adornada de
bonitos detalles acústicos y de un intenso solo de guitarra eléctrico.
Con “Take It On The Chin”
muestran su vena más hard, un corte de marcada pegada, enérgica melodía vocal,
incisivas guitarras y sinfónicos teclados orgánicos de aires setenteros a lo Uriah Heep que siguen teniendo
protagonismo en la rítmicamente discontinua pero igualmente intensa “Run” que
con su cadencioso sonido seduce entre evocadoras voces, poderosas guitarras y
apasionados teclados.
Vuelta al A.O.R. alegre con “Love
Long Gone” de buen ritmo, con fuerza y melodía en su instrumentación
sustentando unas trabajadas voces que brillan con luz propia, atenuándose en la
profunda “One Little World”, descarnada, interpretada con sentimiento y
poderío, creciendo de su baladístico inicio de piano para entrar luego a saco con
el resto de los instrumentos, pura pasión, como lo es la preciosa balada “You
Don’t Know What Love Is”, con unos aires soul entrañables en sus orgánicas
teclas y en su enorme melodía vocal con un Scallan
tremendo una vez más, sin olvidarnos del fantástico trabajo de guitarra que se
marcan, solo incluido, Nolan y Evans.
El cierre lo ponen en clave
sinfónica la embaucadora intro “There’s Something Abbout” que se prolonga con
la preciosista “Unwanted Man”, sinuosa en su desarrollo, misteriosa en su
ambientación y vibrante en su detalles de percusión, teclados y guitarras
doblándose con precisión y acierto entre sus amortiguados cambios de ritmo. Magnífico
colofón para este gran disco que confirma la vuelta de Mortiz como una de las más destacadas dentro del rock melódico
británico en los últimos años.
Mariano Palomo