(The Fish Factory)
El comienzo con el tema título “Rocker”
es de lo más arrogante y vacilón con un deje vocal a lo Ramoncín, y con unas guitarras de alto octanaje llenas de clase
dentro un animado ritmo con unos toques blues-sureños dados por el Hammond de Pablo Salinas (ex Topo) y por la
pandereta de Luis Rodrigo. Esos
aires blues pero en clave mucho más tranquila lo encontramos en la lenta y
profunda “Magia Pura” con el orgánico Rhodes de Héctor Pérez destacando junto a la expresiva voz de Luis y al violín de Alberto Carrero, y en la más sinfónica “Lobo
Con Piel de Cordero” con Fernando Ponce
de León (ex Labanda, Mago de Oz) dejando su toque de flauta dentro de su
cadencioso desarrollo.
Unos detalles de flauta que
aparecen también en la cachonda “Bartolo” adaptando la conocida fábula del
burro y la flauta con un rollo agitanaó en la voz a lo Lichis (La Cabra Mecánica) y que se va acelerando por momentos
sobre sus guitarras. Más flautas de Ponce
de León, además de gaita y wistle, en la folkie instrumental “Gallega,
Celta y Meiga”, donde por encima de todo brilla Luis con su guitarra creando un evocador sonido entre Gary Moore y Mike Oldfield de lo más atractivo, haciendo de este mi tema favorito
del CD, junto a la rocanrolera y bailonga a lo Tequila “Baile de Carnaval” con una alineación de lujo con Kacho Kasal (Burning, ex Topo) a la
batería, Rafa J. Vegas (Rosendo) al
bajo y Pablo Salinas repitiendo al
órgano.
Tira de ironía en la crítica “Currar”
marcada por el acelerado violín de Judith
Mateo (Ñu) y por los penetrantes riffs que la cortan con su estribillo
pegadizo y callejero a lo Rosendo, siguiendo
más o menos la misma línea pero con mayor elaboración en la castiza “Tu Destino
y el Mío” con un punto arrogante pero positivo en su interpretación con un buen
acompañamiento coral de Luis Rodrigo,
que se encarga de la guitarra rítmica en la ácida con aires western “Hombres Del
Nuevo Siglo” rock and roll sencillo de ritmo alegre con el hammond de Héctor dejándose notar nuevamente y con
la voz de Cruz arrastrada y clara.
El disco se completa con la
curiosa “Pá Ná”, un tema prácticamente instrumental a ritmo lento con la
guitarra de Luis exhibiéndose a lo Santana
junto a los teclados orgánicos de Héctor
y a la batería de Bulli (ex Topo),
adornados por unas ligeras percusiones de Raúl
Rico y a unos mínimos coros de Helena
Sueiras.
Un disco variado en el que Luis Cruz sigue demostrando su gran
nivel como instrumentista, añadiendo además su faceta como cantante en la que
también se defiende bastante bien, y haciéndose acompañar de un puñado de muy
buenos músicos para ofrecernos algo distinto y sorprendente por momento, pero
en absoluto descabellado ni excesivamente alejado de lo que nos tiene
acostumbrados. Puede servirle además para ampliar horizontes atrayendo a nuevos fieles,
seguidores de los grupos citados anteriormente o de Los Enemigos, Stafas o Raimundo Amador, atentos.
Mariano Palomo