(The Fish Factory)
Comenzamos a disfrutar del CD (a
la espera de la próxima edición en vinilo) tras la evocadora intro “Electric
Jungle” con “Crying On The Bedroom”, magnífico tema lleno de intención y
matices desarrollado sobre una bonita melodía de voz y guitarra marca de la
casa que crece espectacularmente en sus aportes con fuerza y precisión llegando
a momentos muy Neal Schon en su
tratamiento de las seis cuerdas, sobre todo en su parte final que me recuerda
ligeramente a “Separate Ways” de Journey.
A todo esto con Gaby transmitiendo
de manera magistral con esa voz que la naturaleza le ha dado y que ella tan bien
sabe manejar, algo que seguimos comprobando en modo más relajado con la
atemperada “Crazy World” que envuelve llena de armonía y delicadeza en su parte
inicial para ir cogiendo ritmo hasta llegar a una inmensa demostración
instrumental llena de dramatismo y sinfonismo a lo Boston con Tony sacando
brillo a sus orgánicas teclas, sencillamente tremenda.
En “Symphony” muestran su cara
más ingenua y entrañable con ese A.O.R. luminoso que rezuma optimismo y buen
rollo, con esas melodías de voz características con cierto aire Stevie Nicks (Fleetwood Mac)
sobrevolando y envolviendo la marcada pulsación de bajo de Alex completada por la excelente y técnica pegada de Rubén a los tambores, y por un vibrante
aunque corto solo de Alfonso. Mayor
protagonismo coral en el agradable medio tiempo “Son Of Mine” elegante en su
interpretación para embaucarnos con su estribillo de voces dobladas, todo
armonía y acogedora pasión rematada por un bonito fade out de guitarra.
Vuelven los aires sinfónicos con “Lilly
and the Old Man” de base más sólida y cabalgante plena de cuerpo con tintes
épicos y medievales a lo Blackmore’s
Night pero con más carga hard rockera sobre todo por los acordes de
guitarra que marcan su continuidad por debajo de la melodía principal de voz y
teclados. Cambio de tercio total con la suave “Inner Voice”, intimista y
sensible de base jazzie acariciando con sus melodías de voz y piano pero sin
dejar de lado una fuerte expresividad, para pasar seguidamente a la divertida “High
Heels” A.O.R. festivo que engancha con su ritmo alegre y su
claro estribillo sobresaliendo sobre los acertados toques de cencerro de Rubén y los equilibrados teclados y
guitarras de Tony y Alfonso.
Nuevo tramo relajado con la
balada “Wings of an Angel” que destila espiritualidad y sentimiento, con una
deliciosa melodía de voz y piano sobre la que aparece con cuerpo y clase la
guitarra de Alfonso, al igual que en
la intimista y apasionada “Kill The Noise” con Gaby una vez más transmitiendo con poderío y sensibilidad. Entre
medias retoman la vena más rockera con “Save a Little Love” perfectamente
reconocible y recordable por su clarísimo estribillo y sus oportunos coros.
Llegamos a la parte final encontrándonos con “You Break The Silence” tema vivo con encanto a tempo medio
para transmitir su despechado mensaje donde la interpretación vocal resulta más
teatral sobre su elegante base instrumental incluyendo otro gran solo de Alfonso que, una vez más, se me queda
algo corto. Se explaya más en la luminosa “Say Goodbye” uno de los temas con
más ritmo del disco en el que brillan unos vibrantes dibujos de guitarra entre sus
nítidas melodías de voz antes del breve y bucólico alegato ecologista que da
título y cierre al disco.
Disco absolutamente recomendable
que vuelve a mostrar a The Val como
una de nuestras mejores bandas de A.O.R., aunque echemos en falta mayor
continuidad en sus lanzamientos.
Mariano Palomo