(Autoeditado)
Lejos quedan ya unos comienzos básicamente
power metaleros con sus referencias mitológicas y fantásticas en su primer
trabajo “Memories of a Dream”, para
ir evolucionando con elementos progresivos en su segunda obra “Illusions”, y dar el salto definitivo
ahora con este “The Soul’s Sentence”
en el que enriquecen enormemente su propuesta con infinidad de matices
mostrando una madurez y poderío tremendos. Todo suena muy bien, técnicamente
impoluto, dinámico y sólido, sin dejar nada al azar, mostrando un enorme
trabajo de estudio al servicio de un variado abanico de temas.
Comenzando por “Hollow Days”, un corte
que recuerda ligeramente a su primera etapa por sus arreglos fantásticos dentro
de una base bastante power, pero con un giro más agresivo y actual en las
afinaciones con las guitarras rasgando con fuerza, con la colaboración de Alex Skorza (Silver Fist) metiendo un
segundo solo sobre una sólida base de bajo y batería, dejando la parte más
melódica a la voz de José que lo
hace realmente bien a lo largo de todo el disco. Siguen seduciéndonos con la
insinuante de aires árabes “Torn From Home” salpicada de sonidos de sitar que adornan
algunas agresivas y dramatizadas interpretaciones vocales que contrastan
también con una conseguida melodía de guitarras.
Continúan con la poderosa y
matizada “Us Or Them” de cuidada melodía vocal con un ligero aire teatral que
se desarrolla sobre guitarras afiladas que se aceleran por momentos para rozar el
thrash dentro de un sonido actual y pulido, contando con la participación del
vocalista Valen Domínguez (Sinaia).
Sin salir de este sonido meten algún elemento más progresivo, sobre todo el
bajo de Dani, en “The Void”, un tema
desarrollado con gusto brillando las melodías de voz y los furibundos ataques
guitarreros de José y Gonzalo.
Se acentúan los tintes
progresivos en los cambios de ritmo de “When The World Doesn’t Matter” que
comienza atemperado para ir cogiendo velocidad y fuerza con una tremenda
interpretación vocal llena de pasión que resalta junta a la exhibición de técnica
y pegada de Nacho a la batería, un
tema muy Angra que seguro que gustará
a los seguidores de los brasileños. Más tranquila pero en absoluto menos
intensa aparece “Endless Burden”, de marcado tono intimista en sus melodías de
voz con la participación de J. Vega
(Beyond) doblando en algunas partes a José,
y con unos bonitos arreglos de teclados y acústicos rodeando sus elegantes
guitarras.
Siguen sorprendiéndonos con “Beyond
Pain” que comienza agresiva y arrolladora para ir matizándose con fases de slap
de bajo casi funkies entre riffs pesados y buenas melodías de voz quedando de
lo más original coronada por un gran solo de guitarra. Vuelven a terrenos más
power sinfónicos a lo Kamelot con “My
Worst Self”, dotada de una magnífica ambientación teatral envolviendo su
rotunda y técnica instrumentación junto a la que lucen las voces de José y de Miguel Rocha (Boyd, Gauntlet) creando una intensa alternancia de
armonías, sin olvidarnos de las guitarras.
Unas guitarras que toman más
protagonismo junto a los teclados en la tremendamente expresiva “Crying Blood”,
metal progresivo actual de altura con delicados retazos lentos pero sin perder
intensidad en ningún momento, para relajarse mucho más en “Our Chance” de base
acústica inicial sobre la que se desarrolla un precioso y apasionado dueto
vocal entre José y Mamen Castaño (ex Arwen) antes de dar
paso otro magnífico solo de guitarra.
El broche lo pone una ligeramente
metalizada y bastante fiel versión de “You Know My Name” del tristemente
desaparecido Chris Cornell
(Soundgarden, Audioslave), para redondear un gran disco que nos devuelve a una
banda que siempre me ha parecido de lo mejorcito que hemos tenido en su género
por aquí.
Mariano Palomo
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