(Ear Music)
Comenzando por “Jazz Police”, un
ejercicio de virtuosismo a base de ritmos de fusión en el que participan nada
menos que dieciséis instrumentistas, destacando la técnica slap al bajo de Mark King (Level 42), el solo en clave
jazz de John McLaughlin o el
chirriante violín de Steve Bentley Klein,
sin olvidarnos de las exhibiciones de percusión del propio Welz y del maestro Ian Paice
(Deep Purple), y de guitarra de Steve
Morse (Deep Purple) y Jennifer
Batten (Michael Jackson).
Tras esta erupción de sensaciones
experimentales, pasamos a sonidos más asequibles con “Fading Away” bonito tema
de rock melódico con toques teatrales en el que destacan las armonías vocales
creadas por Ian Gillan (Deep
Purple), Don McCafferty (Nazareth), Aitch McRobbie (David Gilmour, Robert
Plant) y Christina Luxx, creando un
intenso y apasionado relato sobre una correcta instrumentación rodeada de suave
orquestación. Siguen en la misma línea pero con un toque más espiritual en la
preciosa “Let The Stars Shine On You” con la voz de Katrina Leskanich (Katrina and the Waves) mucho más madura y
melódica de lo que recordábamos con su banda, acompañada magníficamente por
unos buenísimos coros cercanos al góspel y por las guitarras del gran Steve Lukather (Toto) y de los menos
conocidos Mike Stern y Kalitner Z Doka.
Sonido Purple total para “Traffic Night”, no en vano está ejecutada por parte
de la formación actual con Don Airey
y Steve Morse acompañados por el
cantante Carl Stance (Krokus,
Persian Risk) en un tono muy Gillan,
y con el mítico Neil Murray
(Whitesnake, Gary Moore) al bajo formando pareja rítmica con el propio Welz. Buen tema con mucho fuste y
encanto. También me ha gustado bastante “I Don’t Believe That Rock’n’Roll Is
Out”, hard rock de ritmo intenso y guitarras potentes en el que se reparten
todas las tareas el titular del proyecto y el cantante y guitarrista Robby Musenbichler (Jojo, Tokyo, Tony
Carey).
Más incisiva y actual resulta “Empathy”,
con un magnífico Jeff Scott Soto
llevándola a su terreno entre sonidos sinuosos y evocadores de teclados a cargo
de Andi Brunner (No Bros) rodeando
las poderosas guitarras de Klaus
Schubert (No Bros, Tony Martin). Se repite prácticamente la fórmula pero
ahora con el propio Tony Martin a la
voz en la atemperada y envolvente “Young Free and Deadly”, un corte
perfectamente encajable en la trayectoria del ex cantante de Black Sabbath.
Vuelven los aires Purple con “It’s a Long Way” de nuevo
con Stance a la voz, acompañado por
la solvente guitarra de Matt Filippini
(Shining Line, Moonstone Project) y el sólido bajo de Chris Childs (Thunder, Tyketto), conformando un buen tema de hard melódico
sin excesivas pretensiones. Se relaja el ambiente con la suave “Always Behind
You” donde la cálida voz de Musenbichler
acaricia sobre las delicadas notas de guitarra de Z Doka y de teclado de Ernesto
Ghezzi (Gotthard, Eros Ramazzoti). Se repite prácticamente la misma
alineación con la entrada al bajo de Roger
Glover en la agradable “Believe Me” que sube un poco el ritmo entre
arreglos sinfónicos sobre base hard.
Nuevo relevo a las cuatro cuerdas
con Richard Lymn (Phenomena) y en
los teclados con Airey para
enriquecer la misteriosa “Secret Land” evocando tierras orientales con sus cuidados
adornos de mandolina y boukouzi logrando una espectacular ambientación en tonos
medios. Cambio de onda con la divertida “Wanne Give You My Lovin’” hard
melódico con toques bluesrockeros que me recuerda un poco a los Alaska de Bernie Marsden o a los más recientes Snakecharmer de Chris Ouesy,
sobre todo por el color que proporciona la desconocida Joni Madden con su voz destacando junto al piano de Freddy Potsch.
El cierre, tras una prescindible
mini jam de batería entre Welz y Paice, no puede ser más glorioso con
una espectacular versión del clásico “Child In Time” de Deep Purple registrada en directo en 2009 en Zurich, con un
estratosférico Steve Lee (Gotthard)
a la voz, al que seguimos añorando al igual que al Maestro Jon Lord que se hacía cargo de los teclados, completándose la
formación con Welz a la batería, Guy Pratt (Michael Jackson, Pink Floyd,
Roxy Music) al bajo y Z Doka a la
guitara, además de la participación de la Nota
Bene Symphony Orchestra, para redondear una maravillosa interpretación y
para culminar por todo lo alto este entretenido y completo trabajo. A partir de
ahora habrá que prestar atención al señor Bernhard
Welz y a sus amistades.
Mariano Palomo