(Bad Mofo Records / Cargo Records UK)
Siguen yendo al grano, sin
complicarse la vida, diez temas directos y cortos para completar poco más de intensa
media hora, comenzando por la abrasivamente explícita “Bad Mother Fucker” que
nos pasa por encima con su ritmo cañero rozando el punk rock garajero con unos
coros desafiantes junto a la aguardentosa voz de Louis. Sigue el tono áspero y arrastrado con “Waking Up Dead”, con
un ritmo más tranquilo y una base más discreta pero con suficiente atractivo y
llegada sobre todo por sus coros más melódicos y festivos.
Vuelven los aires punk rockeros
pero más atemperados con la nostálgica “When We Were Young” con unos coreos
pegadizos casi hímnicos llenando su descarnado y melódico estribillo,
continuando en la más cruda en sus guitarras “Burning at Both Wicks” también
con mucha pegada e intención, llegando luego a la curiosa “Fires” que me
recuerda un poco a los Clash con
unas guitarras curradas y originales dentro de un ritmo con reminiscencias de
tango.
Sigue la diversión con “Fuck You
Song” el corte más melódico del disco, con unas guitarras limpias dentro de una
melodía descarada y fresca para las voces menos arrastradas sin perder el tono
macarrilla, siguiendo la misma línea en la entrecortada “Murder My Baby”
apoyada en su resultón riff, metiendo sonidos más actuales cercanos al power
pop en la interesante, sobre todo por su trabajo de guitarras, “Rolling Stone”.
Baja bastante la intensidad con
la desgarbada “Hostage” que resulta de lo más soso con sus cansinos redobles y
sus rasgueos sin chispa, mejorando notablemente para dejarnos un buen sabor de
boca con la enérgica “Heart Attack” que pone el cierre recuperando la versión
más cazallera de Louis destilando
mala leche sobre las crudas guitarras de Rodrigo.
Disco entretenido, sin excesos ni
alardes, ideal para pasar un buen rato y que tienen pinta de ganar mucho en
directo.
Mariano Palomo