(Frontiers Music)
Ese mismo disco es el que nos
encontramos ahora íntegramente ejecutado en directo dentro de este trabajo
registrado en Daryl’s House Club de Nueva York, completado por un par de temas
más, comenzando por una enérgica y reducida cover del clásico de Led Zeppelin “Black Dog” respetando su
esencia con una tremenda pegada por parte de Robinson sosteniendo su poderoso ritmo junto a DeLeo, para que Debbi exhiba
su tórrida voz llena de soul junto a los punzantes riffs de Collen.
Siguen incendiando el local con “Bang
The Lid” entrelazando palmas y golpes de voz con aportes masculinos entre su
recurrente ritmo que recuerda un poco al del celebérrimo “Black Betty” de Ram Jam, para tener más brillo y
dinamismo con “Miss Me” de guitarras penetrantes y bajo marcado entre los que
se cuelan los gorgoritos de Debbi
llenos de rollo doblándose en el estribillo con el resto de la banda a los
coros, para seguir tras bromear e interactuar con el público con la más suave y
acogedora “Treat Her Like Candy” interpretada con gusto y sentimiento por parte
de la vocalista principal y de Collen,
que repiten fórmula en la sensual versión del tema de Ike & Tina Turner “Balck Coffe” que hace nada nos encortábamos
también en el último disco de Beth Hart
y Joe Bonamassa.
Entramos en el segundo tercio del
disco con un poderoso medley en clave puramente blues de “Burnt Sally” y del
tema de B.B. King “Rock Me Baby” en
el que la voz de Debbi luce poderosa
junto a una guitarra de alto octanaje que deja su toque hard en el solo, para
envolvernos luego con la expresiva musicalidad de “Whiskey” un melancólico
lamento echo canción que nos traslada a cualquier garito lleno de perdedores
rodeados de humo y que se adorna con otro solo de guitarra de alta graduación.
Retoman la pegada y su vena más
hard sin abandonar el blues rock con “Shuffle Suite” eficaz y sencillo tema de Phil
Collen de distorsión alta y ritmo pegadizo en el que el británico toma las
riendas vocales bien secundado por Debbi
que sigue interactuando con el público antes de llegar a otro cadencioso y
suave momento con “Pritvate Number”, versión de William Bell y Judy Clay
marcada por sus alternancias vocales y por sus suaves sonidos de guitarra dejando
que el bajo de DeLeo tenga mucha
presencia.
A continuación pasan a
presentarnos un nuevo tema “Bless The Blues”, penetrante, polvoriento, crudo, blues
rock con toques slide echando humo desde los mástiles para acompañar sus descarnadas
voces que ceden mayor protagonismo a la guitarra que se eleva majestuosa para llevarnos
a una magnífica revisión del “Mistreated” de Deep Purple matizada por momentos vocales blues soul replicando sus
afilados acordes y donde Forrest
luce pegada rematando con un curioso solo de batería tirando mucho de platos.
Llegan al final con la pantanosa “Down
In The Delta” poderosa declaración de intenciones con Phil metiendo la segunda voz en su estribillo e incidiendo hard
rockero con su guitarra, rasgándola posteriormente en clave funky para sostener
una original presentación de la banda que se prolonga durante cinco minutos,
antes de cerrar definitivamente con la divertida “Feelit” áspera y melódica con
las voces vibrando con altura y clase haciendo participar al público que corea
su contagioso estribillo al son marcado desde el escenario.
Buen final para un disco entretenido,
bien hecho, y al que por ponerle algún pero quizá le sobre algo de charla entre
los temas para mi gusto.
Mariano Palomo
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