Ahora tocaba ver si esa buena
ejecutoria en directo se veía corroborada una vez más en estudio con una nueva
remesa de composiciones reunidas bajo el título de “Gravity” como sucesoras de las del notable “Legacy” (2015). Una vez escuchado con detenimiento creo que pasan
el corte sobradamente, manteniendo el nivel de calidad sin desviarse del estilo
clásico de la banda, pero acentuando la personalidad que aportan los nuevos
miembros, reafirmándose sobre todo el potencial del John Cuijpers que aporta un amplio rango vocal a la armónicas
melodías de las composiciones de Tino
y Cris, excelentes también a los
coros marca de la casa.
Comienzan de forma vibrante con “Keep
It Alive” ritmo alto, guitarras rasgadas con mucho gusto como perfecto
contrapunto a su estribillo coreado, claro y pegadizo con un entrañable aire
evocador, que se prolonga en clave más relajada con “Mantis Anthem” tomando
protagonismo las teclas sinfónicas que envuelven su marcada cadencia en tonos
medios, metiendo algo más de ritmo en la deliciosa “Time Can Heal”, hard
melódico elegante y envolvente cercano al A.O.R. de enormes armonías vocales y cuidadas
guitarras sobre interesantes contratiempos de percusión.
Siguen embaucándonos con “39
Years” agradable pieza salpicada de buenos detalles instrumentales que destila
cierto aire nostálgico, para seguidamente marcar el tempo con el bajo de Cris junto a las melodías de guitarra
de Tino y Andy en el tema título “Gravity” donde me recuerdan a los Asia de John Payne creando una encantadora atmósfera sinfónica, endureciéndose
en la cadenciosa con matices progresivos “Ghost Of The Past”, para aligerarse en
la sensible “Destiny In Motion” con unos enormes juegos de voces doblándose
sobre las guitarras.
Aparecen los sonidos acústicos acompañando
a los eléctricos en el precioso medio tiempo “The Last Summer” con la voz de Cuijpers luciendo en tono narrativo con
ligeras subidas en el estribillo entre bonitos arreglos creando una acogedora
atmósfera, que se prolonga en la suave “Foreign Affair” agradable pero sosilla
resultándome la más floja del disco, para recuperar intensidad y gancho con “Shadow
Of Love” hard melódico con clase y ritmo de versátiles tonalidades, enérgica y
melódica a partes iguales.
Queda para el final la épica “Final
Destination” con atemperados aires guerreros marcados por unos arpegios que me
recuerdan a Royal Hunt por su punto
barroco y dramatizado. Buen cierre para otra buena entrega de una banda que
casi nunca defrauda a sus fieles seguidores.
Mariano Palomo