(Frontiers /
Mastertrax)

Tampoco es que el resto me haya
parecido especialmente brillante, si bien la presencia a la voz de Keith St. John siempre es una garantía
y lo que más personalidad da los temas, que en gran medida me han recordado a
alguna de sus bandas anteriores como Lynch
Mob o Burning Rain, (aunque Burner todavía está lejos de George Lynch o Doug Aldrich) con ese deje
bluessy y grave que tan bien resulta generalmente. El experimentado James Lamenzo (White Lion, Megadeth) al
bajo y el menos conocido Fred Fischer
a la batería cubren bien el expediente haciéndose cargo de una base rítmica
correcta.
El disco se abre con la
insinuante “Love’s a Bitch” tema tórrido y rasgado que me trae a la memoria a
unos Lynch Mob algo menores, mejorando en esa misma onda con la polvorienta “Rattlesnake
Eyes” dejando Jeremy alguno de sus
mejores detalles de guitarra, como sucede en la más pesada “Stepping On The
Rock” aligerada por las envolventes melodías de voz de St. John, y en la final “Love
Breaks The Fool” con un pequeño giro de tuerca más heavy en su base estructural,
cañera y melódica a lo Leatherwolf.
Entre medias canciones más directas
como la arrogante “Get Your Rock On” que da título al disco, la enérgica “Turn
The Noize Down” con un sonido de guitarra y percusión bastante contagioso
recordando a Extreme, al igual que en menor medida en el medio tiempo acústico “Change
Of Heart”, que sin estar mal tampoco destaca tanto entre los cortes más
relajados del disco, seduciéndome más la apasionada balada “Fly Beyond The
Angels”, o la menos intensa “Baby Bye Bye” con cierto encanto pero algo hueca. Más
pesadas me han resultado “Let Me Down” y “You Can’t Stay” cadenciosas pero
mejoradas ambas por sus buenos estribillos y por sus melodías de voz.
Dejo para el final el tema
escogido como single del disco, “California”, sin duda el más accesible y
radiable para el gran público, un tema agradable, suave, pegadizo, con un
regustillo setentero y playero que nos traslada a cualquier playa de la costa
oeste, pero que en el que echo en falta algo más de pegada, y que bien podría representar
la media de todo el CD, correcto, agradable, con intención, pero sin acabar de
llenarme.
Mariano Palomo