viernes, 12 de octubre de 2012

E.L.O. “Mr. Blue Sky”

(Frontiers / Mastertrax)
 
A la vista de este recopilatorio de grandes éxitos regrabados, me da la sensación que estamos ante el típico disco puente de relanzamiento de la carrera algo estancada de un músico que parece querer volver a los primeros planos de la actualidad musical. Como ejercicio de nostalgia y recuerdo no me parece mal, pero no creo que Jeff Lynne, líder y alma matter de E.L.O. hubiera tenido que recurrir a esto. El mismo, sin contar con nadie más, se encargado de volver a grabar y producir todos esos temas que compuso hace ya unas cuantas décadas, que en su momento coparon las listas de éxitos a los dos lados del Atlántico, y que además de refrescar la memoria de los más veteranos puede que sirva para que los más jóvenes o despistados descubran a una banda fundamental dentro del rock sinfónico más comercial, con elementos pop y con influencias de gente como The Beatles o The Beach Boys.
No me extenderé mucho ya que no hay grandes diferencias respecto a las composiciones originales, y prácticamente viendo el listado de temas el disco se comenta por si solo. Desde la divertida y fácil de escuchar “Mr. Blue Sky”, pasando por el encanto de “Evil Woman” deslucida un poco por el uso del sintetizador en sus imprescindibles arreglos de cuerda, o de “Stange Magic” con esos tonos nasales en la voz de Lynne llenando su reiterado estribillo.
También hay momentos más animados y rockeros como la fantástica y eficaz “Don’t Bring Me Down”, aunque me quedo con la original, al igual que me sucede con el hit “Livin’ Thing” con su rollo tan festivo en los coros pero que no se por qué se me queda algo floja en sus voces y arreglos de cuerda, mejorando bastante mi apreciación en la más guitarrera “Do Ya” menos conocida pero más dinámica con ese sonido de cencerro que le da un encanto especial y festivo, como se puede apreciar también en la más sinfónica y romántica “Turn To Stone”.
Un sinfonismo que se acentúa en los arreglos del medio tiempo “Showdown” más seria con guitarras algo Clapton, para desaparecer casi por completo en la balada “Telephone Line” cuyo sonido nos lleva a la época de “Grease” o “Xanadu” con su despliegue de azúcar a base de violines y voces suaves. Por su parte el influjo Beatle queda patente en la cálida envolvente “Can’t Get It Out Of My Head” que bien podrían haber firmado los de Liverpool.
En el final nos encontramos con dos alicientes más novedosos. En primer lugar la edición 40 aniversario de “10538 Overture” que curiosamente ni es una overtura, ni es instrumental, pero que si tiene los elementos propios del rock sinfónico que podrían ser previsibles a la vista de su título, bien pero sin alardes. Llegando al final con una composición completamente nueva “Point Of No Return” un buen tema de rock sinfónico asequible, de buenas melodías vocales con arreglos suaves y buen estribillo que me recuerda a los primeros Asia pero sin tanta carga pomposa en su instrumentación.
Lo dicho, para cualquiera que haya seguido al grupo durante su trayectoria no creo que este lanzamiento tenga mayor interés, para el que no los conozca seguramente les resultará excesivamente añejo y fuera de onda, y para el que de vez cuando escuche las emisoras de radio fórmula de rock clásico seguro que reconocerá la mayoría de los temas. Apropiado para llevarlo en el coche o para tenerlo de fondo.
Mariano Palomo

martes, 9 de octubre de 2012

PRIDE OF LIONS “Immortal”

(Frontiers / Mastertrax)

Larga, larguísima diría yo, se nos ha hecho la espera a los seguidores del A.O.R. durante el lustro de sequía que hemos tenido que padecer para poder disfrutar de nuevo y por todo lo alto de, en mi opinión, la banda más importante del género en el siglo XXI. Un interludio este en el que se han desatado todo tipo de especulaciones acerca del futuro de Pride Of Lions que, por fortuna, se han desvanecido volviendo a dar como resultado otra absoluta obra maestra del rock melódico repitiendo la fórmula ganadora de la dupla Hitchcock-Peterik.
Elegancia, fuerza, pasión, clase, sensibilidad, en fin todo lo que se podía esperar de estos dos genios es lo que nos encontramos en este “Immortal” lógica y fantástica continuación de sus tres entregas anteriores que les colocaron en la primerísima división para asombro y regocijo de los seguidores de los sonidos melódicos dentro del rock.
Lo de la voz de Toby Hitchcock es digno de estudio, con una profundidad y potencia barnizadas de melodía que está al alcance de muy pocos elegidos, como empezamos a comprobar una vez más con el tema título que de apertura al CD haciendo que uno quiera devorar un corte tras otro. “Immortal” rebosa solidez y ritmo, con unos juegos vocales espectaculares, ya que Toby no está solo en estas lides con el propio Peterik apoyando junto a otros colaboradores como Thom Griffin (Trillion) o Marc Scherer.
Guitarras y teclados de la mano de Jim Peterik compartiendo protagonismo, sobre una base compacta y real con el gran Kelly Keagy (Night Ranger) a la batería en seis de los temas y con el menos conocido Ed Breckenfeld en los cinco restantes, completándose con la pareja compuesta por Bobby Lizik y Klem Hayes que se reparten las tareas al bajo, sonando todo ellos realmente bien.
El abanico se abre hacia sonidos más emotivos en la fabulosa “Delusional” llena de sentimiento con unas inmensas melodías vocales que transmiten optimismo como reflejan en el entrañable vídeo clip rodado al efecto y que bien podría servir como soporte sonoro a cualquier telefilm de sobremesa. Misma positividad que impregna las más rockeras “Vital Signs” que recuerda a los propios Survivor por su espíritu motivante además de por su título, y la inmensa “If It Doesn’t Kill” tremenda declaración de intenciones plena de vitalidad con una garra y melodía excelsas.
La onda animada continúa en la final “Ask Me Yesterday” enganchando con los omnipresentes juegos de voces de sus protagonistas que comparten primeros planos con grandes guitarras, que se tornan más insinuantes en “Coin Of The Realm” donde el bajo y la percusión aparecen más marcados creando un ritmo menos directo pero igualmente atractivo.
No pueden faltar los temas más relajados en los que las voces se alternan brillando sobremanera, caso de la balada “Everything That Money Can’t Buy” pura pasión a lo Desmond Child en la que participa poniendo su elegante y nítida guitarra el versátil Mike Aquino (compañero de Peterik en el proyecto World Stage), que repite en el igualmente apasionado medio tiempo “Tie Down The Wind” absolutamente rotundo y delicioso, rozando el west coast.
Más dramáticos y algo nostálgicos se ponen en “Are You The Same Girl” de nuevo en clave de balada con las teclas sobresaliendo con unos preciosistas arreglos, que dejan mayor especio a las guitarras en la positiva y elegante “Sending My Love” puro A.O.R. de manual, como lo es la más profunda y rítmica “Shine On” con unos magníficos repuntes de voz y guitarra.
Sin duda estamos ante otra nueva joya llamada a ocupar el podio de este 2012 que se nos empieza a escapar, esperando que el próximo 2013 sigua trayéndonos buenas nuevas de estos iconos absolutos del rock melódico, y a ser posible la gira prometida que al menos nos los acerque a Europa para poder disfrutar de su arte en directo. Como diría el clásico “compra o muere”.
Mariano Palomo

MANAKEL “Luz”

(Autoeditado)

Muy grata sorpresa la que me he llevado con este nuevo proyecto del guitarrista de Offtopic Toni Sánchez-Gil que bajo el nombre Manakel ha grabado un interesantísimo y entretenidísimo disco titulado “Luz”. Sorpresa sobre todo por la orientación musical de los temas, alejada en bastantes fases de lo que conocíamos de él con su banda en una onda más metalera y actual, resultando de lo más variada. Podemos encontrar desde hard melódico, a rock & roll, pasando por el heavy metal, todo ello ejecutado a la guitarra, bajo y batería con clase y eficacia por el padre de la criatura bien acompañado por una importante lista de colaboradores, comenzando por la magnífica vocalista Rosa Ibáñez, su compañera en Offtopic y en la vida personal.
Rosa pone su personal y potente voz a dos temas, el que abre el disco “Sin Compasión” que nos lleva a los sonidos del mejor rock melódico nacional con su estructura sencilla y pegadiza donde sus dinámicas guitarras y su claro estribillo sobresalen con técnica y encanto. El otro tema que canta Rosa, “Juntos Tú y Yo” transpira pasión y fuerza a medio tiempo con la voz poderosa y sensual contestada por una depurada técnica de guitarra a lo Pete Lesperance por parte de Toni, recordando en su conjunto a nuestros añorados Nexx.
Más contundencia encontramos en la hard rockera “Puedes Cambiar” con la inconfundible voz de Ignacio Prieto (Eden Lost) comandando un fantástico tema de sonido más actual pero pleno de matices y musicalidad en sus voces en segundo plano y en su instrumentación con la participación del bajista de Offtopic José Luis López metiendo un buen solo de guitarra. Aumenta aún más el octanaje de la voz del ex Atlas con la más heavy “Por Mi Libertad” con un sonidazo tremendo de guitarra marcando un ritmo trepidante y limpio que nos lleva a la mejor época del heavy americano de bandas como Q5 o incluso los Racer X más melódicos.
El tema más duro lo encontramos con la pegadiza y agresiva “Predicador” con la voz de Diego Valdez (Helker, Tridanna, Electro Nomicon) algo engolada dando réplica a unas guitarras más pesadas y actuales dotando al tema de la crudeza que corresponde a su letra remarcada por la importante pegada de desde los tambores. Diego Valdez y Toni muestran su versatilidad en la más melódica pero igualmente rotunda “Se Perdió” contrastando guitarras melódicas y actuales balanceando con acierto creando muy buenos momentos dentro de un gran ritmo.
Llegamos a los temas más puramente fiesteros y rockanroleros a lo Chuck Berry de la mano de uno de los vocalistas a reivindicar en nuestra escena, Juan Olmos (Antigua, Punto de Mira), que transmite con gancho y poderío en la totalmente clásica “Para” que invita al baile y el desenfreno con su contagioso ritmo en sus apenas dos minutos y medio de duración y donde su compañero Javier Mira deja un buen solo de guitarra. Sin extenderse tampoco en exceso y más cerca del hard melódico se mueve “No Lo Quiero Aceptar” llena de personalidad sobre un ritmo medio adornado por unos grandes detalles de guitarra, dejándome cierto regusto Beethoven R.
Esa estela de los Beethoven o de los mismísimos Sangre Azul parecen seguirla también en los dos temas que completan el disco. La alegre y vacilona “Difícil De Olvidar”, un señor tema pleno de armonías vocales con un gran descubrimiento como ha sido Baol Bardot (Musical We Will Rock You) acercándose un poco al A.O.R. pero con unas guitarras más hard rockeras. Transmitiendo y acentuándose aun más si cabe esta tendencia en la entregada balada “Yo Te Tengo a Ti” llena de sentimiento e calidez que salen tanto de la voz de Baol como de la su instrumentación con el bajo marcado junto unos teclados suaves y discretos de Dani Sánchez-Gil, rematando con un fantástico solo de guitarra.
Muy buen trabajo este de Manakel al que esperemos que Toni de continuidad ya que me ha parecido de lo más entretenido, fresquito, variado y completo técnicamente de lo que he escuchado últimamente dentro del panorama nacional. Muy Recomendable.
Mariano Palomo

jueves, 4 de octubre de 2012

MOB RULES “Cannibal Nation”

(AFM / Avispa)

Desde que publicaron su primer trabajo, “Savage Land” en 1999, los alemanes Mob Rules siempre me han parecido una de las formaciones más respetables dentro de panorama power-heavy metalero europeo, y según han ido avanzando en su carrera creo que han ido creciendo enriqueciendo con matices y mejoras tanto técnicas como compositivas cada uno de los siete discos publicados hasta la fecha, incluido este último que nos ocupa que se pondrá en circulación el próximo 19 de octubre.
Un disco en el que las guitarras junto a las partes orquestales dan brillo y altura a unas bases sólidas y precisas creando momentos ciertamente notables en sus nueve temas que, a pesar de exceder los seis minutos en algunos casos no se hacen en absoluto pesados. Mención aparte para la voz de Klaus Dirks, fundador del grupo junto al guitarrista Matthias Mineur, que me parece uno de los cantantes que más y mejor ha evolucionado en los últimos años, sin necesidad de mostrar una potencia desmedida ni de exhibirse con agudos imposibles, posee una de las voces que más me convencen dentro del género, con esa especie de mezcla entre James LaBrie y André Matos que lo hacen de lo más atractiva.
La referencia al vocalista brasileño nos lleva también al sonido de dos las bandas en las que forjó su trayectoria, Angra y Shaman, ya que en este trabajo encuentro muchas similitudes con éstas, combinándose con clase y poderío melodía y potencia dando como resultado piezas tan intensas como la inicial “Close My Eyes” donde las melodías de guitarra de Sven Lüdke y del citado Mineur se dejan notar sobre unas teclas envolventes de la mano de Jan Christian Halfbrodt, mientras que el bajista Markus Brinkman y el batería Nikolas Fritz aportan sustento rítmico marcado y contundente sin necesidad de acelerar en exceso ni de tirar de dobles bombos estridentes.
Sigue la misma tónica en “Lost” rodeada de un sonido más misterioso y donde los coros llenan junto a la potente voz de Dirks, que sube y se matiza aun más para la más rápida “Tele Box Fool” en la que las guitarras se afilan para dar mayor agresividad sin perder melodía a una acertada y crítica letra sobre el alienamiento televisivo que sufrimos en estos tiempos.
Un aspecto este de los textos que cuidad especialmente dedicándose a escribir sobre cosas bastante más interesantes que sobre espadas y dragones (esa etapa ya pasó), como por ejemplo en la magnífica “Ice And Fire” en la que abordan el secuestro por parte de las FARC de la política Ingrid Betancourt, y que ha sido elegida con acierto como primer single. El tema más largo del disco en el que se deja notar la mano de Miro (Heaven’s Gate, Virgo, Avantasia) dejando unos magníficos arreglos orquestales para ambientar esta historia que se desarrolló en la selva colombiana creando una fantástica atmósfera digna de los propios Angra, sin olvidarnos de unos grandes detalles corales y de guitarras.
Con “Soldier Of Fortune” continúan presentes los arreglos de teclas orquestales pero esta vez con unos tintes más épicos y guerreros marcados, al igual que en “The Sirens” más veloz sobre un típico ritmo cabalgante roto por la versión más cañera de la voz de Dirks que sigue cargando de técnica y matices su interpretación.
Si hablábamos de letras interesantes no lo son menos las de los dos temas que siguen. En primer lugar la epopéyica “Scream For The Sun (May 29th 1953)” cuyo título refleja la fecha en la que el neozelandés Sir Edmund Hillary acompañado por el sherpa Tenzig Norgay conquistaron por vez primera en la historia la cima del Everest. Musicalmente un tema elaborado siempre sobre un ritmo medio y con elementos sinfónico-progresivos que me recuerdan por momentos, sobre todo por sus guitarras, a los Maiden del “Seventh Son” o a los propios Savatage por la carga dramática que imprimen.
En el tema título “Cannibal Nation” se enfrentan nada menos que con la figura de Bokassa, dictador sudafricano que seguía una curiosa dieta, y al que retratan dentro de uno de los temas más duros y de mayor ritmo del disco, relajándose al final para cerrar con la suavidad inicial de la envolvente “Sunrise” que va cogiendo intensidad dentro de un desarrollo lento y agradable rematado por un precioso aporte de guitarra española.
Notable disco en definitiva, de lo mejorcito que recuerdo de Mob Rules ratificando la buena opinión que siempre he tenido de ellos.
Mariano Palomo

miércoles, 3 de octubre de 2012

ORDEN OGAN “To The End”

(AFM / Avispa)

Los germanos Orden Ogan siguen construyéndose un nombre dentro del cada vez más famélico panorama del power metal europeo. Creo que hacen muy bien lo que hacen, aunque haya dejado de llamarme la atención hace tiempo, un power metal melódico clásico con influencias de los grandes del género, sobre todo de Blind Guardian, con una producción más que solvente y con unos temas que dentro de su uniformidad ofrecen interesantes matices compositivos.
“To The End” supone ya el tercer trabajo de este cuarteto que empezó a funcionar hace aproximadamente un lustro y que ha ido puliendo su sonido en cada de ellos para llegar un resultado final sólido y trabajado como podemos comprobar en los once cortes de esta última entrega. Un disco que tras la instrumental guerrera de rigor, “The Frozen Few”, ataca con el tema título a base de ritmos contundentes, riffs afilados y coros marciales bastante pomposos que predominan a lo largo y ancho del CD.
Sigue la vena marcial y épica, incluso acentuada, con “The Things We Believe In” más interesante y melódica sobre todo por el trabajo vocal del también guitarrista Seeb Levermann que rasca menos que en la anterior sobre unos marcados redobles de la mano de Dirk Meyer-Berhorn y con esos coros tan típicamente reconocibles que comentaba antes, dejando sitio a una mayor pegada machacona en “Land Of The Dead” pero sin perder las buenas melodías corales.
Muestran su cara más tranquila en la evocadora balada “The Ice Kings” llena de suaves sonidos acústicos y de piano, algo que no le resta compacidad ni intensidad, sobre todo por su buen solo de guitarra que habrá corrido a cargo del propio Seeb o del otro guitarrista Tobin Kersting, cambiando la pareja de hachas por completo de registro a continuación en la motivada “Till The Stars Cry Out” donde combinan el heavy power más cañero y festivo con otros elementos que les acercan al progresivo con tintes bucólicos.
Una referencia al progresivo que no abandonan en “This World Of Ice” pero en una onda más pesada en el trabajo de guitarras que rozan terrenos casi industriales acordes con la voz inquietante y agresiva de Seeb, sin abandonar los tonos rasgados melódicos que recupera en mayor medida en la resultona y directa “Dying Paradise” más cabalgante a golpe de caja y bombo junto al bajo de Niels Löffler, que sigue más machacón en la efectiva de trabajadas guitarras “Mystic Symphony” donde se evidencia el influjo Blind Guardian.
Para el final dejan el tema más largo y más corto del disco. En el primero, “Angels War”, superan los siete minutos comenzando de forma lenta en plan bardo, pero rápidamente entra en juego la distorsión a base de riffs cortados que se compensan con elaboradas melodías de teclas-guitarra yendo y viniendo propiciando suaves cambios de ritmo que vuelven a completar un sonido más progresivo algo Savatage.
El cierre definitivo lo pone otra balada “Take This Light”, piano, voz suave y profunda, mucha melodía pero escaso ritmo que se intensifica un poco en su parte final con mayor presencia de guitarras acústicas y percusión, creando un bonito tema para despedir este más que correcto disco ideal para escuchar con las cartas y el tablero del Rol.
Mariano Palomo

martes, 2 de octubre de 2012

DOKKEN “Broken Bones”

(Frontiers / Mastertrax)

Que Don Dokken hace mucho tiempo que está muy lejos de su mejor forma vocal es algo que creo que no hace falta casi ni recordar, pero trabajos como este “Broken Bones” no hacen más que refrendarlo una vez más. Tampoco es que haya sido nunca un cantante excelso, pero sí que mantenía un nivel más que interesante para sus fantásticas composiciones con las que nos conquistó en los ochenta con tres obras maestras como “Tooth And Nail”, “Under Lock And Key” y “Back For The Attack”, piezas claves del hard rock melódico norteamericano de la época.
La magia de esos tres discos se rompió a principios de los 90 tras la desbandada que se produjo en el grupo, con George Lynch y Jeff Pilson inmersos en otros proyectos, propiciando una muy buena aventura en solitario de Don junto a otros enormes músicos (Peter Baltes, John Norum y Mickey Dee), reflejada en un gran disco como “Up From The Ashes” que desgraciadamente no tuvo continuidad. Después algunos intentos de reforma del line up clásico sin excesivo brillo, idas y venidas de músicos (desde Reach Beach a Barry Sparks, pasando por el propio Norum) llegamos hasta 2004 para encontrar prácticamente la formación actual con John Levin a la guitarra y Mick Brown a la batería (con entradas y salidas del grupo), variando el puesto de bajista en varias ocasiones hasta ser ocupado éste por el Sean McNabb (House Of Lords, Quiet Riot, Great White).
La producción discográfica desde entonces creo que puede considerarse correcta y discreta, por no decir ramplona refiriéndome sobre todo a “Hell To Pay” (2004) un trabajo modernito, con algún momento rescatable, pero que desde luego no sació a los fans clásicos de Dokken, que quedamos más satisfechos cuatro años después con “Lightning Strikes Again” apropiado título para un álbum que recuperaba buena parte de la esencia hard melódica de la banda, sin llegar ni mucho menos a las cotas de antaño.
Pero ahora que parecía que la cosa volvía a ir para arriba, nuevo bajón con este “Broken Bones”, un disco en su mayor parte plano, soso, y escasamente enganchante, acorde con el estado de forma de su titular. Está claro que las composiciones están adaptadas a las capacidades actuales de Don, que no son muchas por cierto, tirando de tonos medios y bajos quedando reflejado en el escaso ritmo que desprenden en la mayor parte del disco.
Y eso que el comienzo es bastante prometedor con un tres temas intensos como “Empire” clásico y dinámico con un gran tratamiento de guitarras junto a unas líneas vocales muy melódicas y un buen estribillo recordando a la etapa en solitario del cantante, entrando en terrenos más misteriosos con el tema título “Broken Bones” que engancha sin avasallar a medio tiempo con ciertas reminiscencias a la cinematográfica “Dream Warriors”, y con “Best Of Me” tema hard rockero de riffs marcados y buenas voces envolventes de nuevo a lo “Up From The Ashes”.
A partir de aquí empieza a bajar la intensidad poco a poco, manteniendo algo el tipo con “Blind” de cadencia pesada donde la guitarra de Levin vuelve a resaltar sobre una tonalidad monótona, acentuándose en la densa e irregular “Waterfall” salvada en cierta medida por sus coros y por su trabajo instrumental, agradable pero sin chispa.
Sigue cayéndosenos el disco con dos temas tranquilos que parece que ya hemos escuchado antes “Victim Of The Crime” que parece la continuación de “Best Of Me” mezclando eléctricas y acústicas, tomando el protagonismo estas últimas en el comienzo de la más plana “Bruning Tears” salvada de nuevo por otro buen solo de Levin. (Curiosamente al que menos echo de menos en Dokken es a George Lynch cuando siempre ha sido uno de mis guitarristas favoritos).
Más tedio con la lenta “Today” suave, agradable, vale, pero sosa como ella sola, mejorada notablemente a continuación por “For The Last Time” que empieza igualmente lenta acabando compacta e intensa rompiendo desde un gran riff con la voz más arriba bien doblada por los coros y matizada por buenas partes acústicas, llegando a la correcta “Fade Away” que no acaba de arrancar, cerrando definitivamente con la más potente “Tonight” que si hubiera estado cantada con más ganas podría haberse convertido en uno de los mejores temas de esta última etapa de Dokken.
Pero desgraciadamente Mr. Don está como está y este disco con todo lo bueno que tiene instrumentalmente queda deslucido porque este señor ya no da más de sí, dando como resultado una copia en blanco y negro de alguien que brilló con luz propia hace ya demasiados años, una pena.
Mariano Palomo

KIX “Live In Baltimore”

(Frontiers / Mastertrax)

Uno de los primeros abanderados del denominado “Hair Metal” fueron los algo infravalorados Kix. Una formación que al igual que muchas otras comenzó como banda de versiones a finales de los setenta para empezar a dar guerra con su propio material en 1981 con la publicación de su primer trabajo. Desde entonces han desarrollado una irregular trayectoria que llegó en primera instancia hasta mediados de los noventa cuando se desintegraron con media docena de trabajos a sus espaldas, para volver casi una década después prácticamente con los mismos miembros de su mejor época para participar en algunos festivales norteamericanos que fueron tan positivos que les impulsaron a seguir con la historia, incluso anunciando nuevo disco en estudio para el próximo año 2013.
El lanzamiento que nos ocupa refleja esa vuelta en directo mostrando una banda enérgica, divertida y bien engrasada que ofrece todos esos elementos que les hicieron ganarse a sus fieles en los ochenta, con un sonido crudo pero limpio, y donde la voz de Steve Whiteman es lo que más acusa el paso del tiempo, y en cierto modo para mejor ya que no está tan chillón como antaño, aunque se ve que tampoco puede llegar donde solía.
El resto de la banda cumple perfectamente su labor, con las guitarras afiladas y macarras de Ronnie “10/10” Younkis y Brian “Damage” Forsythe cabalgando con estilo sobre la efectiva y sólida base formada por el destacado bajista Jimmy “Chocolate” Chalfant y por el batería Mark Schenker, y siempre con unos coros fiesteros inconfundibles marca de la casa. Todo esto lo empezamos a comprobar con “No Ring Around Rosie” puro hard rock & roll divertido cortado a base de distorsión acompañado por una armónica final dándole mucho rollo y que se incluía en su exitoso “Blow My Fuse” de 1988 del que dan buena cuenta en este directo copando casi la mitad del mismo con sus temas.
Continúan con la más rítmica y opaca “Atomic Bombs” recuperada de su debut discográfico en una onda más dura, para volver al macarreo con la rocanrolera “Lie Like A Rug” de su tercer trabajo “Midnite Dynamite” del ’85 recuperando los coros agudos reiterando su estribillo para llegar al primer parón para dar la bienvenida al público preguntándoles insistentemente sobre su felicidad (“Are You Happy?”).
Momento relajado e intenso con la profunda balada “Don’t Close Your Eyes” mostrando a un apasionado y atormentado Whiteman al límite de su capacidad vocal en su desgarrador estribillo ayudado por un respetable entregado arropándole junto a unos buenos detalles de piano, que desaparecen en la fresca y sensual “Girl Money” igualmente coreada por el público dentro de su ritmo cortado, bien secundada por la enérgica “Cold Blood”, probablemente su tema más conocido que alargan casi hasta los nueve minutos haciendo partícipes a los fans cantando su enorme estribillo sleazy y melódico, y donde también deja su huella “Chocolate” con su bajo.
Cuatro cuerdas que siguen muy presentes marcando un ritmo cercano al funky en la original “Cold Shower” que comienza casi a cappella para ir mezclando luego partes rapeadas con riffs hard rockeros a lo Extreme, de nuevo con la armónica dándole mucho rollo, retomando el hard más afilado a lo AC/DC con la resultona “She Dropped Me The Bomb”, a todo esto con Whiteman forzando su voz sobremanera llegando casi a romperla rescatado por unos coros menores, para soltar otra charla al final que sirve como enganche de “Blow My Fuse” interactuando con el público en sus primeras frases hasta que rompe entrando el resto de la banda completando otro momento cañero y resultón alargando su final para despedirse por primera vez.
Los supuestos bises son pura fiesta hard rockera, comenzando por la clásica y potente “Kix Are For Kids” nasal y frenética, algo atropellada pero tan sencilla como efectiva de nuevo con la sombra de los Hermanos Youg reconocible en su ritmo y guitarras. Se controla un poco el desenfreno con la más melódica “Midnite Dynamite” con unas voces reseñables a lo Leppard de la primera época, volviendo a acelerar con la más garajera y simple “Yeah, Yeah, Yeah” pedida por el público y que prolongan hasta los diecisiete minutos explayándose a base de riffs poderosos, marcadas líneas de bajo, coros compartidos con la audiencia y bastante desfase instrumental quedándoles excesivamente larga y pesadita para cerrar, de nuevo con charla infumable de por medio hasta que recuperan el pulso en su último tercio.
Final un tanto desparramado que desluce un poco este buen directo de una de esas bandas de los ochenta que parecen querer reverdecer viejos laureles. En directo parece que de momento lo van consiguiendo, habrá que esperar a escuchar su nuevo material a ver qué tal andan de creatividad e ideas después de un parón compositivo tan prolongado.
Mariano Palomo