miércoles, 29 de agosto de 2012

CRYSTAL VIPER “The Curse Of Viper” / “Metal Nation” (Reediciones)

(AFM / Avispa)

Unos meses después del lanzamiento de su último trabajo en estudio “Crimen Excepta”, los polacos Crystal Viper ven reeditadas sus dos primeras obras, menos conocidas para el gran público. Se trata de “The Curse Of The Viper” (2007) y de “Metal Nation” (2009), ambas publicadas y distribuidas de forma mucho más modesta en su momento, y que ahora su actual compañía AFM vuelva a poner en circulación tras la buena respuesta obtenida por los últimos trabajos del grupo, el citado “Crimen Excepta” y “Legends” con el que rompieron desde el underground en 2010.
Para los que no conocíamos estos dos trabajos es una buena oportunidad de conseguirlos y de conocer los orígenes discográficos del grupo, y para los más acérrimos que ya los tengan en su primera edición, en esta nueva aportan un buen número de temas extras en forma de versiones diferentes de algunos temas propios y covers de clásicos del heavy metal clásico.
Apenas se aprecian diferencias de sonido y estilo entre ambos discos, y respecto a los dos posteriores se nota algo más de crudeza y sencillez, siempre con el heavy metal ochentero como base, sin dejar de lado la melodía y algún guiño al power metal.
El primer disco, “The Curse Of The Viper” se abre con la inquietante narración de la intrro “I See Him” que desemboca en la pegadiza de estribillo guerrero “Night Prowler” clásica a más no poder con ese aroma a la NWOBHM que impregna gran parte de la obra del grupo. Guitarras sencillas y eficaces, base marcada con mucha presencia de bajo, y la poderosa voz de Marta Gabriel como uno de sus mayores activos, siendo sin duda una de las mejores cantantes de heavy metal de la actualidad.
Sigue el recorrido por el disco con la más épica “Shadows Of The Horizon” donde resalta el solo de guitarras dobladas por la propia Marta y por Andy Wave, seguida de las más veloces “City Of The Damned” rozando el speed metal en algunas partes relajadas por cambios de ritmo a lo Running Wild que aparecen como uno de sus mayores referentes, y “The Last Axeman” llena de motivación marcial con registros más agudos y potentes. Continua la marcialidad en la más lineal “Island Of The Silver Skull” que invita a entrar en combate y donde el bajista Tom Woryna deja un medio solo haciéndose notar junto a unos coros altos y breves que irrumpen en alguna estrofa.
Recuperan dinamismo y encanto underground en la curiosa y algo embarullada “I Am Leather Witch” en la que el influjo de los primeros Maiden queda patente en su sonido de guitarras y en los golpes de batería de Tom “Golem” Danczak, volviendo a terrenos más oscuros con “Demons Dagger” más elaborada con cambios de ritmo comenzando casi como power ballad para terminar de forma acelerada y contundente, con la voz de Marta tremendamente expresiva y sugerente.
El cierre al disco lo ponen la coreable “The Fury Undead” de ritmo veloz y estribillo de puño en alto, pero relajada ligeramente por algunas guitarras más suaves que contrastan con otras rápidas y distorsionadas pero igualmente limpias, y la densa “Sleeping Swords” que con su cadencia pesada y marcial me recuerda a los primeros Manowar.
En cuanto a los extras los que me resultan más interesantes son las versiones de la básica y bastante melódica “Flaming Metal Systems” de Manila Road con un buen solo de guitarra inicial incluido, y de la magnífica “Mr. Gold” de Warlock que atacan con más crudeza pero manteniéndose bastante fieles a la original. Los otros tres bonus tracks son versiones que apenas difieren de las originales, una curiosa “The Last Axeman” cantada en polaco, y otras dos registradas un año después sonando algo más pulidas y limpias de “Demons Dagger” y “Sleeping Swords” que prácticamente no aportan nada salvo para los coleccionistas más impenitentes.
Dos años después de “The Curse Of Crystal Viper”, en 2009 publicaban “Metal Nation”, continuación lógica y previsible pero con mejor sonido, abriendo también con una intro, en este caso la suave instrumental “Breaking The Curse”, que da paso a la rápida “Metal Nation” de ritmo algo power adornada por buenas melodías vocales y coros consiguiendo enganchar, como sucede en mayor medida con “Bringer Of The Light” en una línea más clásicamente heavy de estribillo claro y guitarras curradas, resultando un tema de los más poderosos y efectivos tanto este disco como del anterior.
Tampoco está nada mal la más épica “1428” dentro de un ritmo marcado y sólido creando melodías con mucho cuerpo, resultando más machacante y bélica la motivada “The Anvil Of Hate”, otra en la que me imagino que se levantarán los puños cuando la interpreten en directo, para acelerar notablemente con la más desgarrada “Zombie Lust (Flesh Eaters)” con unas guitarras muy rápidas a lo Helloween de los principios.
Abandonan la velocidad por un momento para dejarnos una buena power ballad como es “Her Crimson Tears” en la que sus partes de piano dan color y contraste a las voces y guitarras más afiladas, volviendo a terrenos rápidos con la sencilla y poderosa “Legions Of Truth” rozando el power con unos curiosos juegos vocales, sorprendiendo seguidamente con el inicio lento de “Gladiator Die By The Sword (I-III)” que va creciendo guerrera sobre un ritmo épico amortiguado con buenos aportes de guitarra junto a la voz más dura y áspera de Marta, haciéndose un poco larga de nuevo con el sonido Manowar presente.
Llegamos casi a los temas extras, y digo casi porque el corte que cerraba el disco originalmente podría considerarse como tal, ya que se trata de una muy buena cover del clásico “Angents Of Steel” de Agent Steel, heavy-speed metal directo y agresivo respetando la esencia de una de las bandas de culto del género.
En cuanto a los bonus propiamente dichos incluidos en esta reedición, tenemos nada menos que seis. Comenzando por la instrumental “Axeman’s Revenge” una curiosa intro en directo bastante intranscendente, al igual que las versiones karaoke de “Metal Nation” y “Bringer Of The Light” que obviamente son para lo que son, sólo música para que alguno ose a sustituir la voz de Marta, y que la versión demo “The Anvil Of Hate” que no se diferencia prácticamente nada de la del disco salvo por su sonido algo más bajo. Pueden resultar más interesantes la versión 2011 de “The Banshee” una agradable pieza lenta de piano y voz que aparecía originalmente en el EP “The Last Axeman” de 2008 y que todo lo que tiene de bonita lo tiene de sosa, y sobre todo la fiel cover de “Libertalia” perteneciente al “Rogues En Vogue” de Running Wild y que el cuarteto polaco interpreta magníficamente respetando su característico y entrañable ritmo pirata.
Como podéis comprobar dos discos muy similares, incluso en la estructura de su track listing, que aportan alguna que otra curiosidad dentro de sus extras, y que están a la altura de sus sucesores con los que Crystal Viper ya se han hecho un nombre más que reconocible dentro de la escena heavy metalera europea.
Mariano Palomo

viernes, 24 de agosto de 2012

ELVENKING “Era”

(AFM / Avispa)

Siguiendo la estela de los clásicos del folk metal europeo, los italianos Elvenking llevan más de una década forjándose una interesante carrera que refrendan lanzamiento tras lanzamiento como ahora demuestran con su séptima obra discográfica “Era”. Un disco en el que la solidez y contundencia del power metal se combina magníficamente con los elementos folkies que le dan ese toque original sin restar poderío a las composiciones.
Empezamos a comprobarlo desde el inicio con un corte rotundo como la divertida “The Loser” que invita al jarreo dentro de su buen ritmo marcado por la potente base rítmica que forman el batería Symohn y el bajista Jakob, incorporados ambos para la ocasión como sustitutos de Zender y Gorlan respectivamente, y que dan sustento a la alegrías instrumentales de los guitarristas Aydan y Rafahel enganchando con los arreglos folkies del violisnista Lethien y del invitado Maurizio Cardull (Folkstone) que colabora con sus instrumentos de viento.
En esta misma línea de potencia y brillantez nos encontramos con “Midnight Skies, Winter Sighs” llena de musicalidad a pesar de su ritmo pesado y cortado donde encaja la voz de Damna aportando registros operísticos en algunos momentos quedando bastante pomposa y melódica, resultando más clara y directa con algún matiz hard en “Poor Little Baroness” cuyos coros teatrales de dan cierto aire Edguy, que también encuentro en la más inquietante y dura “We, Animals” donde destaca un intenso duelo de violín y guitarras, y en la más elaborada “Chronicles Of A Frozen Era” cañera pero matizada por sus cambios de ritmo con unas teclas muy presentes como colchón sinfónico mezclando partes oscuras con otras acústicas y de nuevo con unos coros pomposos que la llenan.
Más sencillas resultan la más machaconcilla “Walking Dead” que mejora por su potente estribillo coreado, o el melódico y expresivo medio tiempo “Through Wolf’s Eyes” que tiene mucho encanto folk, al igual que las más breves “A Song For The People” que es puramente festiva medieval mezclando voces masculina y femenina, y la madrigalesca y bucólica instrumental “Ophale” que cierra el disco llena de sonidos de flauta y guitarras acústicas.
Dejo para el final dos de los cortes más destacados y en los que participa con su voz nada menos que Jon Oliva (Savatage, Transiberian Orchestra). El primero de ellos “I Am The Monster” en un tono más opaco acompañado del piano que va creciendo para crear una ambientación teatral en la que mucho tienen que ver su grandes coros, dejando menor protagonismo para los detalles folkies. Pero si me tengo que quedar un tema del disco me quedo con el segundo en el que aparece Mr. Oliva “Forget Me Not”, una magnífica power ballad llena de sentimiento donde mezclan arreglos eléctricos y acústicos, con la voz de Jon más áspera contrastando con las más limpias de Damna y de una fémina invitada que también se deja notar.
Buen trabajo una vez más de estos divertidos y competentes músicos trasalpinos que mantienen su buena línea haciendo de la escucha de sus obras un entretenido e interesante ejercicio. Además podremos disfrutar de ellos en nuestro país dentro del cartel del Xmas Metalfest de Valencia a mediados del próximo mes de diciembre junto a Iron Savior, Skyclad, Ñu o Astral Doors entre otros.
Mariano Palomo

VESTIGIA “Delirios”

(Autoeditado)

Desde Valdemoro, y a través de nuestro amigo Antonio S. Montemayor de Leyenda, llega a nuestras manos el debut discográfico de un joven quinteto de metal gótico bajo el nombre de Vestigia. Una banda que lleva ya algún tiempo pateando los escenarios madrileños y que hace justamente un año se metía en los Estudios Tema para dar forma a los cinco temas de “Delirios”.
Un disco que cumple correctamente con todos los cánones básicos del estilo en su vertiente melódica y técnica, pero dónde echo en falta algo más de dinamismo y pegada a la hora de ejecutar sus composiciones. Con los teclados de Alma Campos muy presentes creando densas atmósferas, mientras que los aportes de guitarra a cargo de Imanol Balerdi quedan más emboscadas tras la expresiva y personal voz de Adrián Del Sol. Por su parte Abel Vivas y Nacho Ortiz, bajista y batería respectivamente, cumplen con corrección dejándose notar en mayor medida en algunos momentos a la hora de marcar algunos ritmos más power metaleros.
Como podréis con comprobar por los títulos de los temas todo aparece bastante oscuro, desde los aires melancólicos y plúmbeos de “Rencor” que abre el disco a ritmo medio con sus teclas cubriéndolo todo junto a la limpia y engolada voz de Adrián, mientras que en “Oscuro Abismo” se deja notar más Imanol con un marcado riff dentro de una ambientación tétrica y evocadora creada por buenas melodías de guitarra y teclas.
La parte más cercana al power recordándome a los grandes Dark Moor, pero sin abandonar el sonido gótico sombrío, la encontramos en el ritmo algo cabalgante de “Entre Las Sombras” de temática vampírica resultándome bastante interesante por sus buenas melodías de voz en la que además de Adrián se participan en los coros Imanol, Abel y la invitada Azahara Gómez.
Mayor dramatismo gótico aun en “Mil Máscaras” con ciertos aires de musical por sus cambios de voz adornados de acertados toques de piano junto a algunas guitarras más afiladas, que son más pesadas marcando la cadencia lenta de “Sueño Eterno” de nuevo con las teclas envolviéndolo todo y con la voz de Azahara mucho más presente aportando un bello registro lírico.
Como primer acercamiento a la banda este EP me ha parecido correcto, aportando buen nivel compositivo e interpretativo, pero excesivamente lúgubre y algo carente de brillo y llegada. Necesita de bastante atención para apreciar todo el trabajo que lleva detrás, más para alguien como el que suscribe al que los sonidos que proponen han dejado de llamarle la atención hace tiempo. En cualquier caso es de justicia reconocerles el mérito que tienen, y seguramente los seguidores del metal gótico lo disfrutarán en mayor medida.
Mariano Palomo

miércoles, 22 de agosto de 2012

CRICLE II CIRCLE “Full Circle (The Best Of)”

(AFM / Avispa)

No suelo ser muy amigo de los recopilatorios oficiales, más que nada porque cada uno tenemos nuestro gusto y siempre se acaba por echar en falta o por sobrarnos algún tema. Pero en este caso creo que esta compilación de Circle II Circle es de lo más completa y acertada, además de por su amplitud (incluye nada menos que treinta y dos cortes), por incluir algunas piezas raras pertenecientes a EPs o que en su momento sólo aparecieron en las ediciones japonesas de sus discos.
Una banda que tenía bastante olvidada por otra parte, y que me ha agradado recordar después de reapsar las buenas canciones que incluyen en este “Full Circle” mostrando su tremendo nivel compositivo y técnico, siempre con la figura del fantástico vocalista Zak Stevens. Un señor que fue el frontman de Savatage durante casi toda la década de los noventa, y que sin duda transmite el espíritu de la banda neoyorquina de los hermanos Oliva en sus composiciones, con ese aire teatral y mágico que sólo unos pocos elegidos consiguen lograr.
En cuanto al contenido del disco nos encontramos con una buena representación de de los cinco LPs del grupo, el primero de ellos “Watching In Silence” (2003) aportando cinco piezas, desde el propio tema título a ritmo medio teatral que aparece tanto en estudio como en directo, pasando por las también lentas “Into The Wind”, que repite pero en versión acústica con ambientación oriental, y “Forgiven” penetrante y dramática, hasta las más afiladas y oscuras “Out Of Reach” y “The Circle”.
De su segundo disco “The Middle Of Nowhere” (2005) se incluyen la pesada y épica “All That Remains”, la electro acústica “In This Life” donde sobresale la técnica vocal de Stevens, la más actual de tintes progresivos “Open Season” y la power ballad que da nombre al álbum llena de intensidad y solidez con el piano y la voz resaltando sobre su compacta base.
Más presencia tienen las obras conceptuales “Burden Of Truth” (2006) y “Delirious Of Grandeur” (2008) con media docena de temas cada una. De la primera me quedo sobre todo con la preciosista y nítida “Who I Am To Be”, con la trabajada y asequible “Heal You”, y como curiosidad con la intensa y rasgada interpretación acústica de la propia “Burden Of Truth”, y en directo de la potente “Evermore”. Por su parte “Sentenced” y “Revelations” cumplen pero me resultan menos atractivas.
En cuanto a “Delirious Of Grandeur” posiblemente sea el disco que menos me atraiga del grupo, pero en cualquier caso tiene cortes más que correctos como la progresiva “Death Of Dawn” de marcados cambios de ritmo, o la más sencilla y cruda “Soul Breaker” que aparecen en esta recopilación junto a la tétrica balada “Echoes”, a la igualmente lenta y más pesada “Every Last Thing” en versión edit, y a dos rarezas como la actual de original solo progresivo “Stay” y la opaca dramatizada “Against The World” que sólo aparecieron en la edición japonesa.
De su última entrega “Consequence Of Power” (2010) nos dejan temas efectivos y melódicos como el que le da título o como “Take Back Yesterdat”, un sentido y lleno de musicalidad “Blood Of An Angel” en forma de balada, junto a otros duros y rotundos como “Redemption” o “Symptoms Of Fate”, hasta el denso pero con buenas melodías vocales “Out Of Nowhere”.
Se completa el doble CD con tres cortes de sus EPs “Every Last Thing” (2002) y “All That Remains” (2005) que no son de los que más me gustan. Del primero tenemos la densa y algo industrial “Darkness Rising”, y de el segundo el aburridillo medio tiempo “Shadows” y la áspera “Strung Out”.
Una buena oportunidad para, como ha sido mi caso, recordar a una buena banda como Circle II Circle, o si no los conoces lo suficiente para acercarte un poco más en su buen hacer musical.
Mariano Palomo

HELSTAR “30 Years Of Hell”

(AFM / Avispa)

Desde el underground metalero americano, los tejanos de ascendencia hispana Helstar llevan nada menos que tres décadas dando caña con su heavy–thrash de la vieja escuela labrándose una buena reputación entre los seguidores más recalcitrantes del género. Sin ser desde luego unos virtuosos, sí han sido capaces de permanecer en escena, a pesar de sufrir parones significativos por diversas circunstancias, desde que en 1982 empezaron a moverse por la escena de su Houoston natal, con James Rivera al frente, un vocalista tan carismático como limitado técnicamente, que con su agresiva y por momentos angustiosa forma de cantar ha sacado adelante al grupo, casi siempre junto al guitarrista Larry Barragán.
Ahora, para conmemorar estos treinta años de carrera publican, tanto en CD como en DVD, un directo grabado en su ciudad seguramente delante de algunos de sus fans de toda la vida, y en el que se explayan durante casi dos horas repasando su discografía, desde el primigenio “Burning Star” del ’84, hasta el más reciente “Glory Of Chaos” publicado en 2010.
El sonido de este directo es crudo, por momentos más cercano al de un bootleg que al de un disco oficial, y seguramente esto será algo buscado por la banda que no habrá querido suavizar ni pulir en exceso la grabación para que aparezca lo más fielmente reflejado el concierto, pero creo que una mejor producción lo haría más sencillo de asimilar del tirón.
Para la ocasión se juntó la formación más clásica de la banda, con los citados Rivera y Barragán acompañados por el guitarrista Robert Treviño, el batería Russell DeLeon y por el bajista Jerry Abarca, todos ellos haciendo lo que mejor saben hacer, destripar riffs acelerados y punzantes, machacar cuellos a base de ritmos trepidantes, y meterse al público en el bolsillo con ese indescifrable encanto del underground.
Empiezan la batalla en clave thrash con la rítmica y básica “Angels Fall To Hell”, seguida por la cabalgante y añeja “Towards The Unknown” llena de fiereza con unos angustiosos agudos que parece que en cualquier momento se pueden romper, para relajarse un poco en la más lineal y terrorífica “Sucidal Nightmare”.
Siguen recordando su primera época con “The King Is Dead” intentando interactuar sin mucho éxito con el público, enlazando con la más acertada “Burning Star” sencilla pero resultona con sus cambios de tono vocal alternando graves y agudos, para llegar a “To Sleep Per Chance To Scream”, una composición de ritmo medio con la voz de Rivera en primer plano dejando las guitarras muy lejanas sin decirme gran cosa.
Cogen mayor intensidad con la sucia thrasher “The Plague Called Man”, con la desgarrada “Evil Reign” a base coreos sencillos y sobre todo con la más melódica y profunda “Winds Of War” ahora sí con el público más participativo, volviendo entre medias al ambiente terrorífico con “Monarch Of Bloodsshed”.
La segunda parte del trabajo se abre con “Good Day To Die”, ideal para tirar de molinillo, poniéndose bastante pesaditos a continuación con “Wicked Disposition” en la que Rivera se pega minuto y medio de charla motivadora, para enlazar con el ritmo básico y machacón de “Pandemonium”, cabalgando seguidamente sobre la base rítmica de la más clásicamente heavy “Bitter End”, de la más thrash acelerada “Harker’s Tale (Mass Of Death)”, y de la más oscura pero de guitarras limpias “Angel Of Death”.
La parte final es la que más me ha convencido, con temas más trabajados y menos lineales, como “Baptized In Blood” donde lucen Barragán y Treviño con sus guitarras, a pesar de una nueva charla de dos minutos, dando paso a la arrolladora “Alma Negra” llena de rabia y desgarro que el cachondo de Rivera presentó como “A Journey’s Song” que recuerda a los mismísimos Slayer.
El cierre definitivo lo ponen dos extensas interpretaciones de la misteriosa “The King Of Hell” que por momentos puede sonar a Mercyful Fate por sus cambios de registros vocales chillones y opacos, y de la clara y rotunda de guitarras afiladas y voz áspera “Run With The Pack” que se alarga hasta los nueve minutos dejando al público coreando en buena parte del tema.
Cierre festivo para una grabación que acabará siendo de culto para los fieles seguidores de esta banda de culto. El resto pueden acercarse a ellos como curiosidad, pero si no son muy fans del rollo underground y les gustan las producciones más logradas creo que no encontrarán este lanzamiento excesivamente atractivo.
Mariano Palomo

viernes, 10 de agosto de 2012

TRIUMPH “Live At Sweden Rock Festival”

(Frontiers / Mastertrax)

Antes de nada me gustaría indicar que la crítica de este disco está bastante mediatizada, ya que al recoger una actuación en la que pude estar presente, inevitablemente se mezclarán sensaciones y recuerdos al volver a revivir un momento que resultó ser menos mágico de lo esperado.
Pero pongámonos en situación: Sweden Rock Festival, 7 de junio de 2008, Triuimph volvían a juntarse veinte años después de su separación, uno de los grupos de culto de mi adolescencia que uno ya pensaba que era imposible poder ver en directo, pero ahí estaba junto a unos cuantos miles de fieles de todo el mundo, frente al escenario principal de la "Meca" veraniega de los hard rockeros.
Todo empezaba muy bien, con un montaje y un sonido magníficos, con los tres miembros históricos del grupo sobre las tablas, pero cuando terminaron de tocar me quede un poco frío, como diciendo ¿esto es todo? Más que nada por la composición del set list interpretado, tanto por su disposición, como por su escasez de temas (sólo diez, incluida una versión con la cantidad de temazos que tienen), como por la manera un tanto desganada y laxa de interpretarlos.
Esa fue mi impresión de primera mano, y al final es la que permanece marcada en mi memoria, pero al volver a escuchar el audio concierto ahora me da la sensación que, o bien me falla la memoria, o esta grabación está más restaurada que la Capilla Sixtina. Todo suena nítido, espectacular, con una fuerza y solidez que no recordaba, con el nivel instrumental tremendo del que siempre ha hecho gala el trío canadiense, Gil Moore (batería y voz), Rik Emmett (guitarra y voz), Mike Levine (bajo y teclados), acompañados por el invitado Dave Dunlop a la guitarra.
La compacidad y brillantez con la que suenan las guitarras desde el inicio con “When The Light Go Down” es realmente notable, con la voz de Gil Moore inconfundible y potente dando altura a su estribillo mínimamente coreado por lo que se escucha desde el público, que sin duda está subido artificialmente entre los temas. Con “Lay It On The Line” cambia la voz principal haciéndose cargo de ésta Rik Emmett, comenzando una alternancia que se mantiene escrupulosamente hasta el final del disco, un tema más melódico donde la pasión del guitarrista-cantante y su rasgueo característico atrapan dentro de su ritmo medio.
Se anima más la cosa en cuanto a ritmo con la poderosa y setentera “Allied Forces” marcada por su reiterado estribillo y por un punzante solo de guitarra, que vuelve a rasgarse a continuación para dar paso a uno de los puntos álgidos como “Never Surrernder”, una auténtica belleza de tema con la voz de Emmett embaucando y acelerando en su parte final para volver a caer, retomando la fiesta con la guitarrera “I Live For The Weekend” con su ritmo rockanrolero a lo Boston haciéndonos mover el pie.
Pero de repente entramos en una fase un tanto espesa, con una versión extendida de la primigenia “Blinding Light Show” que aparecía en el disco de debut del grupo en 1976, que como curiosidad y guiño a sus fans más acérrimos vale, pero que cortó el rollo sobremanera con su envolventes desarrollos instrumentales, muy técnicos, muy limpios, pero muy pesados por momentos sobre todo tratándose de un festival y de un público ansioso por disfrutar de los clásicos de la banda después de tanto tiempo. Se anima más la cosa con la versión del clásico blues rockanrolero “Rocky Mountain Way” de Joe Walsh, que ya hicieron suya en estudio en 1977 registrándola en su segundo disco “Rock & Roll Machine”, y en la que Gil Moore arrastra su voz dotándola de mucho sentimiento.
En el tramo final mejora aun más el panorama con la tremenda “Magic Power” que es pura esencia Triumph con la voz de Emmett acariciando y percutiendo sobre su base de hard sinfónico de altura, para contagiarnos seguidamente con el ritmo setentero y guitarrero de “Rock & Roll Machine” que alargan con un correcto solo de guitarra que baja un poco los ánimos y que incluye breves retazos de “The Hall Of The Mountain King” original del compositor clásico noruego Edward Grieg y de “Hocus Pocus” de Focus. Para el cierre queda otro de los “temas”, una maravilla plena de pasión y elegancia como “Fight The Good Fight”, intensa como pocas y donde además de la voz de Emmett se deja notar la percusión de Moore.
Y ya está, esto es todo, que no es poco, pero que tratándose de quien se trata me sigue dejando a medias, han pasado cuatro años y todavía no me entra en la cabeza cómo pudieron dejarse sin tocar himnos como “Spellbound”, “Never Say Never”, “Tears In The Rain”, y sobre todo “Follow Your Heart”, ignorando por completo discazos como “Thunder Seven”, “The Sport Of Kings” o “Surveillance” quedándose en la primera mitad de su carrera hasta 1983. Visto lo visto como documento está bien, más aún para los que fuimos testigos del mismo ya que aparecerá como CD+DVD, pero para directo de Triumph donde este el “Stages”
Mariano Palomo

jueves, 9 de agosto de 2012

STRATOVARIUS "Under Flaming Winter Skies"

(Ear Music / Edel Music)
Con motivo de la despedida del grupo del batería Jörg Michael, sus compañeros en Stratovarius decidieron homenajearle a finales del pasado año haciendo una mini gira de cinco fechas en Finlandia, una de las cuales queda recogida en este nuevo lanzamiento, concretamente el 19 de noviembre en la localidad de Tampere.
Si no fuera por este bonito detalle de compañerismo y amistad, este directo sería uno más, con la formación por aquel entonces de Stratovarius tocando con el buen nivel habitual algunos de sus temas bandera como los siempre intensos "Black Diamond, "Kiss Of Judas", "Father Time", "Hungting High And Low" o "Paradise", la mayoría de ellos pertenecientes a su disco más exitoso "Visions", del que también incluyen su extenso tema título en el que desarrollan su potencial instrumental con buenos cambios de ritmo.
Aparte de suponer un homenaje a Michael, la verdad es que además es el que más me gusta desarrollando su labor, me parece el m s regular y centrado, porque hay momentos en los que el bajista Lauri Porra y sobre todo el inestable teclista Jens Johansson se pierden y quedan un tanto en evidencia, basta con escuchar cómo atropellan un clásico del calado de "Burn" de Deep Purple, donde mantiene bien el tipo el vocalista Timo Kotipelto que saca adelante su labor con solvencia durante toda la grabación, a pesar de rozar el ahogo en algunos momentos.
Por su parte el que m s difícil lo tiene es el guitarrista Matias Kupiainen, que aunque ya lleve un tiempo en el grupo, tiene la difícil labor de hacer olvidar al que durante mucho tiempo fue su alma, Timo Tolkki. Y para ser la primera vez que le escucho en directo (cosas de haberme desenganchado hace tiempo de Stratovarius) me parece que cumple bastante bien, respetando la esencia de los clásicos como los mencionados anteriormente o la rápida "Speed Of Light" que sigue siendo de las que más me gusta, y sorprendiendo en temas más novedosos como la previsible "Under Flaming Skies", la más original "Darkest Hours", la espesa "Deep Unknown" o la curiosa versión de "Behind Blue Eyes" de The Who con un buen aceler¢n final que le da personalidad propia.
Por el camino dejan momentos destacables como las referencias a sus "Elements" con la pomposa y épica "I Walk To My Own Song" y con la más directa "Eagleheart" coreada por el público que se deja notar en la grabación. El resto es menos atractivo, con temas pesaditos de su última ‚poca como la oscura "Deep Unknown" o la lenta "Winter Skies" mejorada por la aportación de teclados de Johansson que desemboca en un breve solo casi tan prescindibles como los de guitarra y bajo, demasiado largo este último.
Me ha parecido casi más interesante que el propio audio la breve entrevista a Michael dentro un libreto muy bien presentado con buenas fotos y ampliamente documentado, que seguro ser  más completo aun en su edici¢n en DVD y Blue-ray.
Afortunadamente el percusionista germano sigue mostrando su gran nivel en un proyecto como Devil's Train, mucho más atractivo para los más hard rockeros, como es mi caso, y los fieles de Stratovarius tendrán nuevo material en estudio el próximo año 2013 ya con su nuevo batería Rolf Pilve, esperemos que también sea de su agrado, y así todos contentos.
Mariano Palomo