viernes, 8 de octubre de 2010

ALLEN – LANDE “The Showdown”

(Frontiers / Mastertrax)

La unión de dos de los mayores exponentes vocales del hard rock y heavy metal mundial en la actualidad sigue dándonos alegrías en forma de documento sonoro, con este ya su tercer trabajo en común. Un disco que sigue los parámetros que marcaban las dos anteriores obras de Allen – Lande, siempre con la figura del guitarrista sueco Magnus Karksson de nuevo a la composición e instrumentación marcándose unos trabajados y brillantes temas, redondeados por la técnica y poderosa pegada del batería Jaime Salazar. La potencia y la melodía vuelven a combinarse con acierto, con un Russell Allen pletórico tomando mayor protagonismo que un Jorn Lande con menor participación pero dejando su indeleble sello a lo largo del disco. Un disco que se inicia con la intensa teatralidad del tema que le da título “The Showdown” pleno de virtuosismo vocal directo y convincente, al igual que en la más épica “Judgement Day” que adorna Karlsson con un gran solo algo barroco. Se suaviza el sonido con el principio de “Never Again” con una cadencia más lenta que va creciendo espectacular en intensidad y melodía, para seguir en la línea con el ritmo alegre de la sólida y melódica “Turn Into Gold” en la que destaca su estribillo a dos voces. Nuevo respiro con el piano y las voces que abren “Bloodlines” que va variando en ritmo y velocidad en su desarrollo, para relajarse más aun en la cálida y llena de clase “Copernicus” a la que un afilado solo de guitarra da un toque más heavy. A continuación nos encontramos con uno de los temas destacados del trabajo, “We Will Rise Again”, con un sonido heavy–hard potente y melódico con Allen llevando el peso complementada por los tonos más desgarrados de Lande, rompiendo con su enorme estrofa que roza el A.O.R. Continúan los ritmos hard melódicos en la más tendida y rasgada “The Guardian”, para bajar la intensidad con el medio tiempo “Maya”. Los aires teatrales y épicos regresan con los arreglos orquestales de “The Artist” donde las voces se tornan profundas sobre la rotunda base de Salazar, que es capaz de endulzarla en la lenta con toques de piano “Eternity”. Se cierra el CD a modo de bonus track con “Alias” que es otra de las que más me convence por su agilidad y dinamismo que engancha, además de por sus, una vez más, curradas guitarras. Una vez más la ecuación se ha cumplido y la suma de talentos ha dado como resultado otro muy trabajo que, aunque sorprendiendo menos. sigue convenciendo.
Mariano Palomo

NELSON “Lightning Strikes Twice”

(Frontiers / Mastertrax)

Hacía muchísimo que no escuchaba nada de la banda de los gemelos Nelson desde que hace un montón de años dejaron de llamarme su atención lanzando discos de poco fuste tras su magnífico “After The Rain” con el que irrumpieron con fuerza dentro del hard melódico y de probar más recientemente con sonidos country (herencia familiar). Y hete aquí, que con todas las dudas del mundo empiezo a escuchar este “Lightning Strikes Twice” y me encuentro con un buenísimo disco en el recuperan en buena medida el sonido de sus inicios y que está prácticamente a la altura de antaño. Melodías vocales trabajadas y directas, composiciones enganchantes y variadas, buena instrumentación, y la comercialidad justa que les hizo grandes, son los rasgos principales que dan forma a la docena de temas de este trabajo. Sobre todo la primera mitad del disco es espectacular, con esa combinación de guitarras eléctricas y acústicas marca de la casa, con Matthew y Gunnar espléndidos a las voces en cortes como la alegre y eficaz “Call Me”, sucedida por la magnífica “Day By Day” con un ligero matiz gospel de unas voces femeninas que recuerda un poco al “Stand” de Poison. Pura base A.O.R. en ambas, para tomar tintes más hard y hasta sureños en la extremadamente directa y pegadiza “Ready, Willing And Able” con un ritmo vacilón que hace moverse sin remisión, levantando el pie del acelerador en el intenso medio tiempo “How Can I Miss You?” que va cogiendo cuerpo y compacidad dentro de una onda más comercial, al igual que en la edulcorada “You’re All I Need Tonight”. Llegamos al ecuador del disco con la trabajada balada “To Get Back To You” que tras un inicio lento y casi bucólico rompe más sólida en su estribillo e instrumentación con la participación a la guitarra como invitado de lujo de Steve Lukather. A partir de aquí baja un poco el nivel, aunque temas como la hard A.O.R. “When You’re Gone” de ritmo alegre marcado por las guitarras a lo Boston que mete Gunnar y por sus buenos coros, o la party “In It For The Money” de buen estribillo doblado y arrastrado solo casi slide guitar, están a la altura. Mientras que “Come” aunque sigue la misma línea que las dos anteriores es algo inferior, al igual que la suave y envolvente “Take Me There”, o la más moderna y oscurilla “Kickin My Heart Around” que desentona un poco con el resto de los cortes. Quizá esto último sería lo que podría haberse esperado del sonido de Nelson en 2010 como han hecho otros grupos coetáneos suyos, pero afortunadamente los rubios gemelos norteamericanos nos ofrecen un fantástico sucesor de “After The Rain” retomando el camino donde lo dejaron entonces.
Mariano Palomo



THE POODLES “No Quarter”

(Frontiers / Mastertrax)

Con tres discos de estudio ya a sus espaldas los hard rockeros suecos The Poodles parecen creer que es el momento de publicar material oficial en directo recogiendo su ejecutoria sobre las tablas. Este “No Quarter” recoge una muestra de lo que el cuarteto escandinavo es capaz de ofrecer en sus shows, en este caso ciñéndonos únicamente al audio ya que no hemos podido ver el DVD que aparecerá acompañando al CD en su edición especial. Y no es otra cosa que un directo más, sin sorpresas reseñables, salvo la inclusión de la inédita instrumental “Lullaby For Jimmy”, con un sonido correcto, y en el que descargan algunos de los cortes más representativos de su carrera centrándose en mayor medida en los de su último disco en estudio “Clash Of The Elements”. De este comienzan ejecutando la dramática y pesada “Too Much Of Everything”, en mi opinión no demasiado acertada para abrir un directo ya que no acaba de enganchar y romper, aunque lo arreglan con la enérgica “Caroline” donde destaca la voz de Jakob Samuel que aguanta bien el tirón en todo el disco. Mejora aun más en los siguientes cortes rescatados de las obras precedentes de la banda, la clara y rotunda “Seven Seas” con la presencia marcada del bajo de Pontus Egberg y que es coreada por la audiencia, al igual que la clarísima y destacada siempre “Metal Will Stand Tall” en la que juegan con las voces de grupo y público. Sigue el ritmo directo y potente con la más reciente “Like No Tomorrow” con su machacón estribillo, dejando sitio a la voz apasionada de Jacob en el medio tiempo “One Of Of Ten” acompañado de unas teclas sampleadas que no aparecen en los créditos. En este punto llega el momento para el cambio de vestuario del frontman de la banda durante el cual interpretan la mencionada instrumental “Lullaby For Jimmy” en la que luce algo más que en el resto del trabajo el guitarrista Henrik Bergqvist que aun tiene mucho camino por recorrer para llegar a la altura de su predecesor Pontus Norgen, y donde el batería Christian Lundqvist se marca un solo en el que intenta interactuar con el público sin demasiado acierto. Salen en cierto modo del letargo con la creciente “Echoes From The Past”, secundada por la cañera y afilada “Thunderball”, y por la rompedora y poderosa “I Rule The Night” con muy buenas voces siendo una de las que más me han convencido. Recta final para la indispensable y súper melódica “Night Of Passion”, tras la que dan paso a los bises con la sosilla y pesada “Flesh & Blood”, para cerrar definitivamente con la más animada y rascona “Line Of Fire”. Un cierre correcto, sin excesivo brillo, para un directo más que no creo que pase a la historia, y que sirve como puente hasta la salida de un nuevo trabajo en estudio del grupo.
Mariano Palomo

miércoles, 6 de octubre de 2010

FÜEL “Una Noche Más”

(Autoeditado)

Trabajo de debut para una banda cuyos músicos no son precisamente unos principiantes. El más conocido es el ex-Panzer Paco Ramos en la guitarra, pero el resto de componentes también atesoran una amplia experiencia en grupos no tan famosos. En la otra guitarra se encuentra Dani González, en el bajo Juli Martín, Paco Gómez se encarga de las voces y Cristian Molina de la batería. Arrancan su carrera discográfica con un CD grabado en directo. Aunque atípico, no es el primer caso. Lo suyo es heavy metal de toda la vida, sin complicaciones y olvidándose de nuevas tendencias. Tienen cierto regusto a Iron Maiden, muy evidente en, por ejemplo, “Atrapado Vivo” o en la propia “Füel”, una de las mejores. Las letras oscilan entre las vivencias personales (“No Mires Nunca Atrás”, “El Funeral de las Flores”o “Ahogándome”, por decir algunas) y la protesta social. La antibelicista “Los Ví Morir”, o “Siervos del Plástico”, que pone a parir a las multinacionales, son buenos ejemplos. En total once canciones más la intro y el cierre. Aunque, como decimos, está grabado en vivo, en la práctica es un trabajo de presentación de novedades, quizá por ese motivo se han esforzado en conseguir un sonido completamente nítido y limpio. En algunos momentos parece más un disco de estudio. Además, al público apenas se le oye. Han sacrificado el ambiente del directo para que la gente conozca sus canciones de la forma más perfecta posible. Es curiosa esta reciente aparición de nuevas bandas que, conscientemente o no, están recuperando el sabor de los 80. No seré yo quien se queje, desde luego. En el caso de Füel, podemos decir que su primera obra es por lo menos prometedora. Aunque no falta algún tema un poco flojucho, también hay canciones que merecen bastante la pena, como “El Cazador” y sobre todo “Una Noche Más”, que cierra el disco dejando un agradable sabor de boca.
Nacho Jordán

miércoles, 29 de septiembre de 2010

IRON MASK “Shadow Of The Red Baron”

(Lion Music)

Viendo la portada, alguno puede creer que se trata de un grupo de versiones de Barón Rojo, y nada más lejos de la realidad. De entrada, Iron Mask es una banda de nacionalidad belga, así que difícilmente van a dedicarse a homenajear a un conjunto español. El personaje que aparece pilotando el conocido triplano del aristócrata es el mismo que da nombre al grupo, la Máscara de Hierro, el misterioso protagonista de uno de los más siniestros e injustos episodios de la historia del absolutismo francés. Gracias a que su existencia no pudo ser ocultada por completo, y a que Voltaire difundió su historia mezclando realidad y fantasía, desempeñó un involuntario papel como símbolo revolucionario contribuyendo a la caída de la caduca monarquía gala. Por todos es conocida la fama que alcanzó gracias a Dumas, popularidad que ha impulsado durante dos siglos y hasta hoy en día las investigaciones para descubrir la auténtica identidad del legendario preso. La banda que utiliza su nombre, de la cual creo que es la primera vez que hablamos en Alianza, comenzó su andadura en 2002, este “Shadow Of The Red Baron” es ya su tercer trabajo. Como tantos otros, han elegido la senda del power metal. Cuando escuché su primer disco, “Revenge Is My Name” me pareció tan del montón, que no lo encontré digno de la atención de los lectores. Felizmente, con el paso de los años han ido mejorando, aunque por supuesto no aportan nada nuevo. Lo cual no quita que nos encontremos con canciones bastante buenas, majestuosas y de tintes épicos, en la onda de Hammerfall, como “Dreams”, “Only The Good Die Young” o “We Will Meet Again”, que es de las mejores. Hay algunos cortes que dan más variedad, como la pesada “Resurrection” o las melódicas “Sahara” y “Forever In The Dark”. Para no dejar de cumplir con todos los clichés del género, no falta la balada (“My Angel Is Gone”) ni el instrumental (“Ghost Of The Tzar”). La más atractiva para mi gusto es “Black Devil Ship”, con un más que evidente sabor a Running Wild. A estas alturas ya nuestros lectores pueden suponer que no se trata ni mucho menos de un disco conceptual dedicado al Barón Rojo, sólo hay una canción dedicada al gran aviador, la misma que da nombre al CD y que, siendo buena, no es la mejor si la comparamos con algunas de las mencionadas. Como ya hemos dicho, los Iron Mask no inventan nada, pero no deja de ser alentador que un grupo que empezó su carrera discográfica al borde de la mediocridad hayan sabido brindarnos un disco de calidad, ameno y entretenido.
Nacho Jordán

viernes, 24 de septiembre de 2010

UNRULY CHILD “Worlds Collide”

(Frontiers / Mastertrax)

Después de todas los rumores, informaciones y comentarios varios aparecidos en los medios, tanto serios y profesionales como en los foros menos rigurosos de alcance global, por fin podemos ver materializada la vuelta discográfica de una de las mejores voces que ha dado el rock melódico mundial. Mucho se ha hablado a cerca de Mark – Marcie Free, desde su cambio de sexo hasta hoy no han cesado los rumores a cerca de su posible regreso artístico, ya fuera en solitario o con cualquiera de las formaciones con las que dejó registrados algunas de las obras clave del A.O.R. y el hard melódico (King Kobra, Signal, Unruly Child). Definitivamente ha sido con estos últimos con los que durante este 2010 ha grabado este gran “Worlds Collide”, retomando el sonido con el que nos sedujeron a principios de los noventa en su fantástico debut discográfico, manteniendo la fuerza y melodía de entonces con muy buenos y convincentes temas. Para la empresa además de Marcie, que mantiene su clase y poderío vocal prácticamente intacto sin diferencias de tonalidad respecto a cuando era Mark, están en la banda los mismos que en sus principios, Bruce Gowdy a la guitarra, Guy Allison a los teclados, Larry Antonio al bajo y Jay Schellen a la batería. Y todos ellos parece como si hubieran seguido trabajando juntos todos estos años porque, salvo algún ligerísimo matiz algo más actual, el sonido es el mismo que en sus inicios manteniendo sus mismos elementos, grandes líneas vocales, guitarras presentes y elegantes, acertados arreglos de teclados y una base sólida y compacta. Estos elementos dan como resultado canciones intensas y directas como la inicial “Show Me The Money” con un clarísimo estribillo que atrapa junto a la voz más rasgada de Marcie, que toma un tono más A.O.R. en la dinámica y alegre “Insane” con su arrastrado y original estribillo. Aunque para A.O.R. de altura la clarísima “When We Were Young”, más cercana a “Long Way For Love” de Mark Free que al primer disco de Unruly Child, absolutamente melódica, con un estribillo matador y unos coros marca de la casa que hacen que me recuerde a la enorme “Who Cries Now”. Llega uno de los momentos lentos con “Tell Another Lie” una buena balada típica con coros protagonistas y voz sentida, para endurecerse el sonido a continuación con la más hard rockera “Love Is Blind”, una de mis favoritas del disco por las prestaciones vocales más poderosas y apasionadas de Marcie que se sale dentro de un tema más cañero de guitarras trabajadas y lleno de intensidad. Tras la tempestad algo de calma con el medio tiempo “When Worlds Collide” salpicado de toques acústicos y bonitos juegos vocales, y con la más profunda e igualmente acústica “Talk To Me” que va creciendo en su instrumentación quedándose también en un suave medio tiempo con la guitarra de Gowdy destacando. Vuelta a las andadas más crudas con “Life Death” con un rotundo estribillo directísimo y duro dentro de su ritmo irregular al que añaden unos curiosos arreglos de aires árabes, que dejan sitio a continuación a unos grandes coros y líneas vocales que llenan de elegancia y feelin’ la electroacústica “Read My Mind” que rematan con un punzante solo de guitarra. Más curiosa y con cierto tinte Giant nos presentan “Neverland” en la que mezclan la acústica marcando el ritmo con sus grandes coros y estribillo, para volver al A.O.R. más claro y clásico con la buenísima “Very First Time” que aúna todos los elementos expuestos al principio completando un sonido puramente Mark Free, cerrando definitivamente con la lenta y acústica “You Don’t Understand” bastante original pero algo lineal con la slide guitar de Gowdy haciéndose notar en su parte final. Muchos dudábamos de cómo sería esta reentré de Unruly Child con Marcie al frente, algunos pueden dudar si estos temas han sido realmente grabados y escritos actualmente o si han sido rescatado de la primera etapa del grupo, dudas razonables dada la negativa rotunda del quinteto a actuar en directo, pero en cualquier caso se han marcado un buenísimo disco que debería satisfacer a sus más exigentes fans y que esperemos tenga continuidad en el futuro. Seguramente así se despejarían muchas dudas, de momento disfrutar de este gran “Wordls Collide”.
Mariano Palomo

SYMPHORCE “Unrestricted”

(AFM / Avispa)

Continúa la fructífera carrera de los metaleros germanos Symphorce, una poderosa formación que surgió hace ya casi una década como proyecto paralelo del vocalista de Brainstorm Andy B. Frank y que lleva ya un buen puñado de discos a sus espaldas. Este “Unrestricted” mantiene el sonido contundente y sólido de sus predecesores, con ese toque actual y casi cibernético que les dota de cierta originalidad, pero se me ha hecho menos denso y pesado que los anteriores, con temas más melódicos, asequibles y menos oscuros en general. Sobresale en todo el trabajo la labor de Andy a la voz, cada vez con más potencia y versatilidad haciéndolo realmente bien, cumpliendo el resto con buen nivel de interpretación y eficiencia. De los diez cortes que componen el disco los que me han llamado más la atención han sido: la envolvente y siniestra “The Mindless” que crea un clima de thriller cinematográfico realmente atractivo insertando incluso breves diálogos de películas, con la voz de Andy atormentada y potente; la más melódica y algo teatral “Whatever Hurts” con gran voz y ambientación dramática sobre todo por sus curradas guitarras; la limpia y efectiva “The Wacking Hour” de ritmo más vivo y estribillo claro; y la más ambiental con aires a los últimos Maiden “Worlds Seems To Collide” en la que el bajo está más presente junto unas rasgadas guitarras y a un buen estribillo. No están mal tampoco, la siniestra y oscura “Sorrow In Our Hearts” en la que se mezclan sonidos opacos y brillantes, la inicial “The Eternal” más actual con ligeros toques electrónicos de ritmo pesado, la más animada y sencilla “Until It’s Over” con sonidos sintetizados por debajo de una discreta instrumentación, o la más melódica de ritmo cortado “Visions” en la que encontramos unas originales voces dobladas y un interesante solo de guitarra de corte clásico en su parte final. Completan el disco las más discretas “The Last Decisión” pesada y descarnada con arreglos electrónicos, y la final “Do You Ever Wonder” que roza el metal industrial con su base densa de bajo marcado, sus toques sintetizados y con la voz de Andy más áspera. Cierre algo opaco para un buen disco que, como decía, en mi opinión es de lo mejorcito que ha hecho el grupo, y que vuelve a mostrarnos a un vocalista tan interesante como poco reconocido como es Andy B. Frank.
Mariano Palomo